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El pánico en wall street: ¿una guerra en oriente medio hunde a las bolsas?

La calma del mercado se hizo añicos hoy. Los índices bursátiles de Estados Unidos sufrieron un desplome notable, arrastrados por el aumento vertiginoso del precio del petróleo tras las declaraciones del presidente Trump sobre una escalada en el conflicto con Irán. El S&P 500 se hundió un 1.13%, el Dow Jones Industrial Average un 1.15% y el Nasdaq 100, el más sensible a las tecnológicas, cedió un preocupante 1.53%.

El petróleo dispara alarmas y alimenta la inflación

La promesa de Trump de tomar medidas más agresivas en las próximas semanas y su falta de claridad sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, vital para el transporte de petróleo, encendieron las alarmas. El crudo WTI, referencia en Estados Unidos, trepó más de un 13%, alcanzando máximos de hace más de tres semanas. La subida, además de poner en riesgo la economía global, ha reactivado los temores inflacionarios, presionando al alza los rendimientos de los bonos. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió dos puntos básicos, situándose en el 4.34%.

Pero no todo fueron malas noticias. Un dato inesperado sobre el mercado laboral – las solicitudes iniciales de desempleo cayeron en 9.000, situándose en su nivel más bajo en 2,5 meses – y un déficit comercial menor al esperado, ofrecieron un pequeño respiro a los inversores. Sin embargo, el viento en contra soplaba con fuerza.

La tecnología en caída libre: ¿el fin del reinado de las

La tecnología en caída libre: ¿el fin del reinado de las 'magníficas siete'?

El sector tecnológico, motor del crecimiento reciente, fue el más castigado. Nombres como Tesla, Meta, Nvidia, Alphabet, Amazon, Microsoft y Apple, todos ellos miembros del selecto grupo de las 'Magníficas Siete', sufrieron caídas significativas. Micron Technology lideró las pérdidas, con un descenso superior al 6%, arrastrando consigo a otros gigantes del sector como Western Digital, Sandisk y Lam Research.

Lo que nadie cuenta es que esta debacle no solo afecta a las grandes tecnológicas, sino que también golpea a los inversores que han apostado por la inteligencia artificial. El miedo a un conflicto prolongado limita la visibilidad y el apetito por el riesgo, afectando a las expectativas de crecimiento.

Europa y asia también se tambalean

El contagio no se limitó a Wall Street. Los mercados europeos mostraron debilidad, con el Euro Stoxx 50 perdiendo un 2.25%. En Asia, el Shanghai Composite cerró con una caída del 0.74% y el Nikkei Stock 225, que había comenzado la jornada con fuerza, se desplomó un 2.38%.

Las bolsas están descontando ahora un 3% de probabilidad de que la Reserva Federal suba los tipos de interés en su próxima reunión del 28-29 de abril. La incertidumbre geopolítica, unida a la presión inflacionaria, podría obligar a la Fed a reconsiderar su postura.

La situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo crítica. Emiratos Árabes Unidos está considerando intervenir militarmente para asegurar la navegación, mientras que la Agencia Internacional de Energía advierte que, incluso si el conflicto termina pronto, la recuperación del flujo de energía tardará semanas, debido a los daños en la infraestructura.

El panorama actual exige cautela. La volatilidad se ha instalado en los mercados y la incertidumbre geopolítica, sumada a la inflación, dificulta cualquier previsión a corto plazo. Los inversores deben estar preparados para una mayor turbulencia y considerar estrategias de gestión del riesgo.