Micron y sandisk: la ia les está dando un 'turbo' inesperado
Mientras Nvidia sigue siendo el rey indiscutible de la infraestructura de inteligencia artificial, la verdad es que otros gigantes de la memoria, como Micron y Sandisk, están protagonizando una auténtica explosión. En el último año, sus acciones han disparado hasta niveles estratosféricos: Micron, un 300%, y Sandisk, casi un 1400%.
El secreto de su éxito: la demanda desbocada de chips de memoria
La clave de esta sorprendente subida reside en el mercado de la memoria, dividido en dos grandes bloques: DRAM, responsable de la velocidad de cálculo, y NAND, que almacena datos a largo plazo. El DRAM, un campo dominado por un pequeño grupo de empresas –Micron, Samsung y SK Hynix– está experimentando una escasez brutal, impulsada por la creciente necesidad de GPUs y otros chips de IA. Esto ha disparado los precios de la alta densidad de memoria (HBM), un componente crucial para que estas unidades procesen datos a máxima velocidad. El resultado es que todo el mercado de DRAM se ha visto afectado, y Micron se beneficia enormemente.
Sandisk, por su parte, se alimenta de la demanda de memorias flash, especialmente SSDs de gran capacidad, que son fundamentales para los centros de datos impulsados por la IA. La pandemia y el aumento del consumo electrónico provocaron un pico de demanda que, aunque temporal, fue suficiente para disparar los precios de la NAND. Aunque la sobreoferta posterior provocó una caída de los precios, la reciente explosión en el sector de la IA ha reactivado la demanda y, de nuevo, ha disparado los beneficios de Sandisk.

Valuaciones sorprendentes: ¿oportunidad o riesgo?
Lo realmente sorprendente es que, a pesar de estos enormes incrementos, tanto Micron como Sandisk cotizan con ratios de precio-beneficio (P/E) relativamente bajos. Micron, con un P/E de 3.7 para el ejercicio fiscal 2027, y Sandisk, con un múltiplo de 8 para el mismo periodo. Esto sugiere que los inversores aún no están plenamente valorando el potencial de crecimiento de estas empresas, a pesar de las perspectivas positivas. La volatilidad inherente a la industria de la memoria, con sus ciclos de auge y caída, también influye en la percepción de riesgo por parte de los inversores.
Sin embargo, la actual superciclo de la memoria se diferencia de ciclos anteriores. La demanda actual está impulsada por un factor estructural: la IA. Y, en particular, la HBM, directamente ligada al uso de GPUs. Los contratos, que tradicionalmente eran de corta duración (meses o trimestres), ahora se extienden a plazos de tres o cinco años, con compromisos mínimos, un cambio significativo que podría reducir la volatilidad del mercado. Micron ya ha firmado un contrato de este tipo, lo que le otorga una ventaja competitiva. Sandisk, por su parte, mira hacia la ‘HBM moment’ de la memoria flash de alto rendimiento (HBF), diseñada específicamente para la inferencia de la IA, un puente entre la HBM y los SSDs. Aunque todavía es incipiente, podría revolucionar el sector.
En definitiva, tanto Micron como Sandisk necesitan dejar atrás su estigma de empresas cíclicas para alcanzar nuevos niveles de valoración. Micron, con su contrato de HBM a largo plazo, parece estar mejor posicionado para lograrlo. Es una apuesta que, en mi opinión, merece la pena considerar.