Nvidia desafía la incertidumbre: ¿oportunidad de oro para inversores?

El mercado, presa de temores geopolíticos y fluctuaciones macroeconómicas, parece haber olvidado a un gigante. Nvidia, la empresa que impulsa la revolución de la inteligencia artificial, ha visto su cotización recortarse recientemente, pero Dan Ives, analista de Wedbush, no lo ve como una señal de alarma, sino como una invitación a la acción. Ives califica a Nvidia como un “table pounder”, un término que en Wall Street denota una convicción absoluta en el potencial de una acción, y proyecta un alza del 30% al 40% desde su precio actual de $177.39.

La inteligencia artificial no espera a nadie

Las dudas sobre la sostenibilidad del gasto en inteligencia artificial, alimentadas por la tensión en Oriente Medio y la posible escasez de helio, son, según Ives, una distracción que impide ver el panorama general. Un “momento bosque para los árboles”, como él mismo lo describe. La cifra habla por sí sola: Nvidia reportó ingresos de $68.13 mil millones en el último trimestre, un aumento del 73% interanual, y una facturación anual de $215.94 mil millones, un 66% más que el año anterior. La demanda de capacidad de computación para IA, lejos de disminuir, se intensifica, como lo demuestra la proyección de ingresos para el primer trimestre de $78 mil millones, con un crecimiento del 263% en el negocio de redes.

Lo que nadie cuenta es que Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha declarado que hemos alcanzado el “punto de inflexión de la IA agentic”. Esto implica una nueva era en la que la IA no solo procesa datos, sino que también actúa de forma autónoma, tomando decisiones y resolviendo problemas sin intervención humana. Un cambio radical que, según Ives, está lejos de alcanzar su punto máximo.

Más allá de nvidia: software en descuento

Más allá de nvidia: software en descuento

Pero la oportunidad no se limita a Nvidia. Ives también señala que empresas de software de alta calidad como Microsoft, Salesforce y ServiceNow se cotizan con descuentos de hasta el 40%, víctimas del mismo miedo generalizado. Microsoft, por ejemplo, ha caído un 23% en lo que va de año, mientras que Salesforce ha perdido casi el 30%. La preocupación es que la IA agentic pueda erosionar el poder de fijación de precios en el sector del software. Ives, sin embargo, argumenta lo contrario: el software no está quedando obsoleto, sino que se está convirtiendo en la infraestructura básica para la IA.

Salesforce, con su plataforma Agentforce, ya ha cerrado 29,000 acuerdos y ha generado $800 millones en ingresos recurrentes anuales (ARR). ServiceNow, por su parte, ha visto crecer su cRPO (ingresos recurrentes por cuenta) en un 25%, hasta alcanzar los $13 mil millones. Son indicadores de empresas que están fortaleciendo sus defensas competitivas en un entorno en constante evolución.

El VIX, índice de volatilidad del mercado, alcanzó un máximo de 31.05 el 27 de marzo, antes de retroceder a 24.54. Ives describe este escenario como “de puños blancos”, una expresión que describe la tensión y la incertidumbre que sienten los inversores. Pero, como él mismo señala, son los que pueden soportar estos momentos de turbulencia quienes terminan capturando la mayor parte de las ganancias cuando la calma regresa.

En definitiva, mientras algunos ven pánico, Ives y otros analistas ven una oportunidad única para invertir en las empresas que están liderando la revolución de la inteligencia artificial. El mercado puede estar en un estado de incertidumbre, pero el futuro de la IA está más claro que nunca.