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Carvana se hunde 8%: el informe que expone sus números y el truco del split para distraer

Carvana abrió la semana perdiendo 2.400 millones de valor bursátil en dos horas. El 8 % de desplome arrancó cuando Temple 8 Research publicó un dossier de 19 páginas que destroza la cuenta de resultados: el margen bruto por coche vendido cayó otro 4 % y el Ebitda vuelve a niveles de 2022. La firma concluye que la compañía «vende más y gana menos», un diagnóstico que bastó para que los hedge funds recortaran posiciones a la carrera.

El split 5:1 que nadie pidió

El split 5:1 que nadie pidió

El viernes la acción había saltado un 7 % tras anunciar un split 5:1. La jugada, dicen los analistas, huele a maquillaje: cuando no hay cash flow que justifique el precio, se multiplican los títulos para que el ticket parezca barato. El consejo someterá la operación a voto el 5 de mayo, pero en los foros de WallStreetBets ya circula la frase que resume el sentir: «Partir una pizza en ocho porciones no crea más comida».

Detrás del castigo hay tres palancas que aprietan a la vez. Primera: la exposición a préstamos subprime representa ya el 38 % de la cartera de originaciones. Con el 30-day delinquency rate rozando el 6 % —doble del sector—, los inversores temen un ciclo de provisiones crecientes. Segunda: el coste de transportar cada vehículo se ha disparado 11 céntimos por milla desde enero, y el barril de WTI cerró en 102 $. Tercera: el índice de confianza del consumidor se quedó en 56,6, nivel que históricamente ha coincidido con contracciones en las ventas de autos usados.

El contrapunto lo pone Bank of America, que mantiene su objetivo en 400 $ y repite la letanía de los toros: Carvina facturó 20.320 millones en 2025 y escala posiciones para ser el mayor dealer independiente de EE. UU. El problema es que ese relato ya está descontado: la acción cotiza a 50 veces beneficiicios esperados, mientras AutoNation y CarMax rondan 12. La brecha solo se sostiene si la compañía cumple su guía de 3 millones de unidades anuales con un Ebitda del 13,5 %, meta que, según Temple 8, requeriría subir precios un 9 % en un mercado que ya se resiente.

El cierre de hoy será un termómetro: si CVNA pierde el soporte de los 275 $ activarán stops automáticos que pueden empujarla hacia los 240 $, nivel donde comenzó el rally de 2024. Mientras tanto, los directivos guardan silencio. La última vez que un informe les pilló sin respuesta, la SEC abrió una investigación que aún no ha cerrado. Esta vez el reloj corre a su favor, pero los inversores ya no compran historias: quieren cash, y de momento la cuenta no cuadra.