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Li auto se tambalea: cae un 31% en ventas y el margen se desploma

El cuarto trimestre de Li Auto huele a caucho quemado. La marca china entregó 109.194 coches, un 31,2 % menos que hace un año, y su margen por vehículo se redujo al 16,8 % —casi tres puntos por debajo del 19,7 % anterior—. Wall Street no perdona: el título se desploma un 32 % en doce meses y cotiza ahora en 17,58 dólares. Pero Morgan Stanley sigue apostando. Tim Hsiao mantiene su recomendación Overweight y fija el objetivo en 22 $, convencido de que el nuevo buque insignia, el L9, puede devolverle el brillo a la compañía.

El l9 será la bala de plata… o la tumba

La segunda mitad de 2026 será el examen de fuego. El L9, programado para el segundo trimestre, promete un salto generacional en autonomía, conducción autónoma y chasis. Xiang Li, su CEO, lo presenta como «una revolución de experiencia de usuario». El problema: hasta entonces, Li Auto debe sobrevivir a una guerra de precios en China que ya le ha quitado 1.000 millones de dólares de facturación trimestral.

La casa de análisis recorta su estimación de beneficios para 2026-27, pero cree que el ciclo producto girará gracias a los 3.000 millones que la firma inyecta en I+D centrado en IA —su modelo VLA Driver— y al colchón de 8.110 millones en efectivo que le permite recomprar acciones por otros 1.000 millones hasta marzo de 2027.

Tres condiciones para salir del atolladero

Tres condiciones para salir del atolladero

Para alcanzar los 22 dólares —valor que implica una capitalización de 18.600 millones— Li Auto necesita, según Morgan Stanley, que el L9 no falle en su ramp-up, que las entregas repuntan por encima de las 90.000 unidades trimestrales que guía para Q1 2026 y que la competencia de BYD, Nio y Xiaomi afloje la presión de precios. Si el L9 se atraganta, el margen podría hundirse por debajo del 15 % y el título regresaría a mínimos de 2022.

Los inversores que entren ahora apuestan a que la fábrica de Changzhou mantendrá el ritmo y que Pekín no sacará más subsidios que alimenten la guerra. La historia se repite: en este sector, el que se queda parado en la acera del tiempo pierde la vuelta. Li Auto corre para no ser atropellado.