Vinfast da un giro radical: ¿scooters eléctricos para salvarse?
VinFast, la fabricante vietnamita de vehículos eléctricos, ha encajado un duro revés en su intento de conquistar el mercado estadounidense. Ante el fracaso de sus ambiciones en Occidente, la compañía se repliega, apostando ahora por un giro inesperado: los scooters eléctricos en la India. ¿Una estrategia desesperada o una jugada maestra?

De coches a dos ruedas: una apuesta por la supervivencia
Tras una entrada fallida en el mercado de Estados Unidos, VinFast ha decidido cambiar el chip y centrarse en el inmenso potencial del mercado indio de dos ruedas. La compañía ya ha comenzado a vender y ensamblar una línea limitada de vehículos en India, y ahora ha confirmado la llegada de tres modelos de scooters eléctricos: Evo, Feliz y Viper. Inicialmente, estos llegarán como kits desmontados (CKD) para ser ensamblados en una planta en Tamil Nadu, con planes a futuro de una producción a mayor escala.
Lo que nadie cuenta es la magnitud del mercado indio. Con millones de scooters vendidos anualmente, y una creciente demanda de movilidad eléctrica, India representa una oportunidad de oro para VinFast. Pero no todo es color de rosa. La compañía se enfrentará a una competencia feroz por parte de marcas locales ya establecidas y con una sólida base de clientes.
La clave está en la diferenciación. A diferencia de Occidente, donde los scooters son a menudo considerados vehículos de ocio, en India son un medio de transporte esencial para gran parte de la población. La electrificación de este mercado representa un cambio de paradigma con un potencial enorme.
La empresa, que nació en 2017 y se lanzó a la producción de coches en 2019, ya había experimentado con scooters en 2021, antes de su transición completa a vehículos eléctricos a finales de 2022. Ahora, regresa a sus orígenes, buscando una fórmula para revertir la sangría económica que sufre.
La capitalización bursátil de VinFast, que cotiza en el NASDAQ bajo el ticker VFS, se sitúa en unos 9.800 millones de dólares, con un precio actual de 4,19 dólares por acción. Sin embargo, la compañía arrastra un margen bruto negativo del -3329.51%, lo que evidencia la magnitud de sus problemas financieros.
La apuesta por India podría proporcionar el volumen necesario para que los scooters eléctricos de VinFast sean rentables, pero la competencia será dura. La empresa deberá demostrar que puede ofrecer productos atractivos y competitivos en un mercado saturado.
En definitiva, el cambio de estrategia es positivo, pero no soluciona de inmediato los problemas de fondo de VinFast. La empresa sigue siendo una inversión especulativa y de alto riesgo, que requiere una vigilancia constante. La pregunta es si los scooters eléctricos serán suficientes para levantarla del pozo.