Amcor recibe el martillazo de wells fargo y los inversores temen un efecto dominó
Wells Fargo acaba de tirar del tapete a Amcor. El banco rebajó ayer la recomendación de la multinacional de envases desde 'Overweight' hasta 'Equal Weight' y recortó el precio objetivo de 48 a 43 dólares. La acción se desplomó en la apertura y arrastró al resto del sector de packaging.
El motivo: el miedo a una guerra en irán que encarece la resina
El informe que llegó a los clientes del banco habla claro: la tensión en el Golio Pérsico ha provocado una caída 'desproporcionada' en las valoraciones del packaging. Wells Fargo ahora solo quiere compañías con poca deuda y alta exposición a EE UU; Amcor, con plantas en 40 países, no entra en ese perfil.
El castigo llega a pesar de que la empresa acaba de cerrar el segundo trimestre con 0,86 USD por acción, dos centavos por encima del consenso. La facturación, eso sí, se quedó en 5.449 millones, algo corta frente a los 5.520 millones que esperaban los analistas.
Peter Konieczny, CEO, salió ayer en rueda de prensa con la camisa abierta y un discurso tranquilizador: el entorno de volúmenes es 'desafiante', pero la integración de Berry Group suma sinergias y la compañía mantiene su guía de 4,00-4,15 USD de beneficio por acción y entre 1.800 y 1.900 millones de flujo libre para todo el ejercicio 2026.

El mercado no le cree: el 35% de las acciones sigue en manos de cortos
El problema no es solo geopolítico. Los inversores recuerdan que Amcar compró Berry en 2023 por 8.300 millones y aún debe digerir la deuda. El ratio de apalancamiento neto sobre ebitda ronda los 2,6 veces, lejos del 1,5 que definen los gestores como zona de confort.
En el parqué de Nueva York el papel ha perdido ya un 28% desde máximos de marzo. Ayer cerró en 38,70 USD, un 10% por debajo del nuevo precio objetivo de Wells Fargo. La sensación es que la rebaja puede abrir la puerta a más recortes: Goldman Sachs y Morgan Stanley revisan informes esta misma semana.
El último capítulo lo escriben los fondos de cobertura. Dos grandes vehículos de Londres aumentaron la semana pasada su posición corta hasta el 3,4% del capital. El mensaje es demoledor: ven más espacio para caer que para recuperar los 48 dólares previos.
Mientras tanto, Konieczny sigue vendiendo sueños de eficiencia y 'portfolio optimization'. La realidad es que los márgenes se comprimen, la resina no deja de subir y el consumidor europeo aprieta el cinturón. La bolsa, al final, castiga antes que la cuenta de resultados. Y Amcor acaba de quedar en la picota.