Argentina se libra del mazo: anulan la multa de 16.100 millones por ypf
La justicia de EEUU acaba de devolver a Argentina un respiro de 16.100 millones de dólares. El Segundo Circuito de Manhattan ha tumbado este viernes la condena que pesaba sobre el país desde 2023 por la estatización de YPF en 2012, un revés judicial que amenazaba con convertirse en la factura más cara de la historia para un deudor serial.

El fallio que frena al fondo buitre
El tribunal se ha mostrado escéptico desde el principio: ¿por qué un pleito sobre acciones argentinas, reguladas por ley argentina, se ventila en Nueva York? Esa duda ha sido letal para Petersen Energía Inversora y Eton Park Capital, los accionistas que reclamaban una indemnización descomunal por la nacionalización de la petrolera.
La historia comenzó cuando Cristina Fernández de Kirchner expropió el 51% de YPF a Repsol en 2012. Los fondos que tenían paquetes minoritarios se lanzon a los tribunales. En septiembre pasado, el juez de distrito Loretta Preska les dio la razón y elevó la cuenta hasta los 18.000 millones con intereses. El fallo de este viernes deja en papel mojado esa sentencia.
El beneficiado indirecto es Burford Capital, el litigador británico que financió la demanda a cambio de un trozo del botín. La empresa cotizada en Londres había apostado por un golpe de efecto millonario; ahora ve cómo se desvanece el premio gordo.
Para Javier Milei, el presidente que heredó una Economía en terapia intensiva, el veredicto es un chaleco antibalas. La condena suponía un riesgo de default encadenado: con reservas por debajo de los 20.000 millones, Argentina no tenía forma de afrontar el pago sin volver a tocar fondo.
El próximo paso será ver si los demandantes intentan recurrir al Tribunal Supremo. Poco probable: el alto tribunal acepta menos del 1% de los casos que llegan. Mientras tanto, el Gobierno puede anotarse una victoria que, en términos políticos, vale más que cualquier acuerdo con el FMI.
La moraleja: cuando el tablero es deuda, petrolero y tribunales extranjeros, la partida se decide en el aire. Y esta vez, el dado ha caído del lado argentino.
