Colombia despierta: royal road perfora oro mientras el país respira antes del cambio de gobierno
Royal Road Minerals ha vuelto a clavar la broca en Antioquia. La primera sangría de su campaña en Güíntar arroja 418 m a 0,6 g/t de oro equivalente desde apenas tres metros de profundidad. La segunda, 176 m a 1,2 g/t desde los 18 m. Colombia entera mira esa cifra y hace cuentas: hay cobre, hay plata y, sobre todo, hay un sistema porfírico que parece no tener techo.
El filón que compró por 38 millones lo que vale mucho más
La promesa no es nueva, pero la geología la avala. SCP Resource Finance repite su recomendación de compra y fija un precio objetivo de 0,60 CAD cuando la acción cotiza en 0,19. La ecuación es brutal: un upside del 215 % si el mercadillo despierta. El truco está en el portafolio que Royal Road le arrebató a AngloGold Ashanti en 2019: 1.840 km² de concesiones, decenas de blancos sin siquiera un barreno y un nombre, El Molino, que ya figuraba en la lista corta del gigante sudafricano antes de que Petro apretara el grifo.
Tim Coughlin, geólogo jefe de AngloGold en Sudamérica antes de saltar a la start-up, sabe que El Molino puede ser el segundo Amulsar: cinco millones de onzas en Armenia que él mismo encontró. Ahora quiere repetir la hazaña en suelo colombiano antes de que el reloj político marque el final del capítulo petrista. El mensaje es claro: cuando el país respire, los barrenos ya estarán girando.

La ventana se cierra en mayo de 2026
Las autoridades actuales desaceleraron concesiones y requisitos ambientales, pero la geología no entiende de ideologías. SCP advierte que el capital de exploración solo espera una señal: un cambio de Gobierno. Royal Road se adelanta. Mientras otros miran encuestas, su equipo traza polígonos de perforación. El riesgo político se paga con tiempo, no con folclore.
La primera tanda de barrenos confirma un sistema porfírico-skarn con intervalos tan anchos que cualquier minero australiano envidiaría. Niverengo y Aleman repiten la misma historia: cobre y oro en venas que se ensanchan a medida que la broca baja. El mensaje para quienes aún dudan: el suelo colombiano no ha dicho su última palabra.
La inversión de 38 millones por todo el paquete hoy parece un descuento de outlet. Si El Molino despacha resultados similares este verano, la revalorización podría ser tan rápida como la que vivió la misma AngloGold cuando vendió. Quien entre ahora paga 19 centavos; quien espere a que el país abra las compuertas quizá lo haga a 60 o más. La historia se escribe bajo tierra, pero el reparto de beneficios se decide en la superficie.