Conflicto en oriente medio: ¿precios más altos y menor consumo en europa?
La sombra de un conflicto prolongado en Oriente Medio se cierne sobre el comercio minorista europeo, amenazando con inflar los precios en las tiendas y frenar el gasto de los consumidores. Desde H&M hasta las grandes superficies como Co-op, las empresas están advirtiendo de un aumento de los costes que se filtra desde los mercados energéticos y la logística, una situación que podría desencadenar una nueva ola inflacionaria.
El petróleo supera los 100 dólares y golpea la cadena de suministro
El precio del crudo, que ha superado la barrera de los 100 dólares por barril, está provocando un encarecimiento del transporte y la distribución, además de perturbar las rutas comerciales establecidas. Daniel Erver, CEO de H&M, ha alertado directamente sobre el riesgo de una renovada presión inflacionaria sobre los hogares, especialmente en un contexto donde ya se enfrenta a un elevado nivel de inflación. Su cadena de suministro, aunque adaptable, tendrá que lidiar con las disrupciones.
Next, otro gigante del retail británico, ha anunciado que podría aumentar sus precios a partir de junio, destinando 15 millones de libras adicionales (unos 20 millones de dólares) para cubrir los costes adicionales de combustible, transporte y otros gastos relacionados con el conflicto, asumiendo que las interrupciones persistirán durante al menos tres meses. Simon Wolfson, su director ejecutivo, estima que un incremento inicial podría oscilar entre el 1% y el 2%, pero advierte que este porcentaje podría dispararse hasta el 5% o el 10% si la situación se prolonga.
Lo que nadie cuenta es la repercusión en los productos manufacturados. Wolfson señala que el verdadero impacto se sentirá más adelante, cuando el costo de la guerra se refleje en el precio de los bienes manufacturados.
En Polonia, LPP, un importante minorista de moda, ha reportado un sólido cuarto trimestre, pero anticipa que los precios más altos del combustible, como consecuencia del conflicto, podrían afectar sus resultados en el futuro, al incrementar los gastos de transporte y distribución.

La confianza del consumidor se desmorona en varios mercados
Las señales de alerta no se limitan a los retailers. Los indicadores de confianza del consumidor y los patrones de gasto ya están mostrando signos de debilidad en varios mercados. Las ventas minoristas en el Reino Unido se desplomaron este mes al ritmo más rápido desde abril de 2020, según un sondeo del Confederation of British Industry. Por otro lado, los datos del British Retail Consortium revelan una caída drástica en la confianza del consumidor en marzo. En Alemania, la incertidumbre sobre los costes energéticos ha erosionado la confianza de los hogares, mientras que en Italia, el índice de confianza del consumidor se hundió a mínimos desde finales de 2023.
Shirine Khoury-Haq, directora saliente de Co-op, subraya la fragilidad de la confianza del consumidor, exacerbada por la guerra y las crecientes presiones sobre los presupuestos familiares. Matt Hood, director general de Co-op Food, aún no ha observado un impacto directo en los precios en los lineales, pero reconoce que el riesgo aumenta si la disrupción se prolonga. La cifra habla por sí sola: la preocupación por el coste de los piensos para animales, los fertilizantes y el combustible es real y no puede ser subestimada.
Las advertencias de los minoristas son claras: la persistencia del conflicto en Oriente Medio podría desencadenar una espiral inflacionaria que afecte a toda la cadena de valor, desde el productor hasta el consumidor final. Y el bolsillo del consumidor europeo será el que más sufra.
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