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Drones paralizan el petróleo ruso: el kremlin pierde un billón de dólares

El mercado energético mundial se enfrenta a una nueva y abrupta sacudida. Ataques con drones ucranianos a infraestructuras clave en puertos rusos han diezmado las exportaciones de petróleo, golpeando duramente las arcas del Kremlin y generando volatilidad en los precios internacionales. La situación, que se agravó a lo largo de la semana pasada, ha revelado una vulnerabilidad inesperada en el sistema energético ruso, con consecuencias que se extienden mucho más allá de Moscú.

El impacto inmediato en el flujo de petróleo

Las imágenes de tanques de almacenamiento en llamas en Primorsk y Ust-Luga no son meros titulares; representan una caída drástica en las exportaciones de petróleo ruso. De un plumazo, el volumen de crudo que sale del país se desplomó hasta un tercio de lo habitual, lo que se traduce en una pérdida estimada de más de mil millones de dólares para el Kremlin. La cifra, según datos de Bloomberg, es alarmante y subraya la capacidad de Ucrania para infligir daño económico significativo, incluso sin controlar territorio ruso.

El efecto dominó se siente en los precios. Si bien el conflicto en Oriente Medio ya había impulsado las cotizaciones, la incertidumbre generada por la interrupción de las exportaciones rusas ha añadido combustible a la llama. El precio del Urals, el crudo de referencia ruso, ha subido de forma continuada, impulsado por la especulación y la escasez percibida. Pero, ¿es esta subida sostenible?

India se convierte en el nuevo refugio del petróleo ruso

India se convierte en el nuevo refugio del petróleo ruso

Mientras Europa y Estados Unidos imponen sanciones y restricciones, India emerge como el principal destino del petróleo ruso. Las exenciones concedidas por EE.UU. a las compras de crudo ruso cargado antes del 12 de marzo han facilitado un aumento vertiginoso de las importaciones indias, que alcanzaron casi 1.7 millones de barriles diarios este mes. Esta reconfiguración del mercado plantea interrogantes sobre la eficacia de las sanciones y la capacidad de Rusia para adaptarse a un entorno global cada vez más fragmentado. La cifra es contundente: India ha absorbido gran parte del petróleo que antes se dirigía a Europa, demostrando la flexibilidad del mercado y la capacidad de encontrar nuevos compradores, aunque a precios potencialmente más bajos.

Pero la historia no termina ahí. El inventario de crudo ruso a la deriva en buques cisterna, que alcanzó un pico de 140 millones de barriles en enero, se está reduciendo rápidamente, gracias a la demanda india. Sin embargo, el panorama es complejo, con nuevos compradores como Filipinas, que han retomado la importación de crudo ESPO ruso por primera vez desde 2021, añadiendo otra capa de incertidumbre.

La ruta más larga: el dilema de las petroleras

La creciente inseguridad en el Mar del Norte y el Canal de la Mancha, tras la advertencia del Reino Unido de que interdictará buques de la llamada