El algodón se dispara 69 puntos y deja en jaque a los tejidos baratos
El algodón acaba de subir 69 puntos en la sesión y ya acumula 215 puntos en la semana. La fibra blanca cotiza en 69,46 centavos por libra, su récord más alto desde que el dólar empezó a sangrar en el mercado de futuros.

La guerra invisible detrás del precio del algodón
Mientras los especuladores recortaron 6.757 contratos de su posición corta, el Departamento de Agricultura de EE.UU. confirma que las ventas y embarques suman 9,55 millones de fardos, un 7 % menos que hace un año. La cifra habla por sí sola: solo el 85 % de la meta exportadora está cubierta, cuando el promedio histórico para esta fecha ronda el 98 %.
El petróleo, que compite por el mismo capital de riesgo, cerró en 101,16 dólares tras un súbito rebote de 6,68 dólares en los últimos minutos. El índice DXY subió 0,337 hasta 100,045, lo que debería frenar al algodón, pero la fibra se desmarca: nadie quiere quedarse corto cuando la intención de siembra se reduce a 9,23 millones de acres, según el sondeo de Reuters.
En el mercado físico, The Seam vendió 6.389 fardos el 26 de marzo a 64,16 centavos por libra. El Cotlook A Index marcó 78,85 centavos, 65 puntos más que la víspera. Los stocks certificados por ICE se estancan en 114.665 fardos, y el Adjusted World Price subió 25 puntos hasta 54,47 centavos: la trama perfecta para que los precios sigan escalando.
Mayo cierra en 69,46, julio en 71,70 y diciembre en 74,02 centavos. El desfase entre los tres vencimientos delata que el mercado paga prima por la incertidumbre: cuanto más lejos el contrato, más caro. Los fondos ya no apuestan a la caída; su neto corto se reduce a 33.448 contratos, la mitad que hace dos semanas.
La moraleja es brutal: el algodón ya no es un commodity barato. Cada centavo que sube se traslada directo al precio de la camiseta que llevas puesta. Y si la siembra se confirma por debajo del año pasado, el tejido que antes valía monedas ahora costará billetes.