El algodón se dispara 70 puntos mientras el crudo roza 99 $ y el dólar se fortalece

El algodón se ha revalorizado este viernes entre 42 y 70 puntos en los contratos más cercanos, un impulso que contrasta con el lastre que arrastra su ritmo de ventas externas: solo el 85 % de la meta anual del USDA ya está vendido, siete puntos por debajo del promedio habitual a estas alturas. La clave del repunte no está en la fibra, sino en el crudo: el Brent ha saltado 4,32 $ hasta rozar los 99 $, y cuando el petróleo respira, el algodón corre.

El dólar fuerte recorta alas a las exportaciones

El índice DXY ha añadido 0,207 puntos hasta situarse en 99,915, su nivel más alto de la primera mitad del año. Esa fortaleza encarece el algodón para cualquier comprador con yuanes, rupias o reales en el bolsillo y explica por qué el combo ventas-envíos acumula 9,56 millones de fardos hasta el 19 de marzo, un 7 % menos que hace doce meses. La cifra habla por sí sola: el mercado externo está comprando, pero a cuentagotas.

En el interior, la tensión es la habitual antes del reporte de intenciones de siembra que publicará el USDA este jueves. El consenso de analistas consultados por Reuters apunta a 9,23 millones de acres, apenas un leve recorte respecto al año previo. Con el precio spot de The Seam en 64,16 centavos por libra —6.389 fardos negociados el 26 de marzo—, muchos productores aún se preguntan si vale la pena sembrar más o esperar una primavera más generosa en Chicago.

Stocks y cotlook dibujan un mercado en equilibrio frágil

Stocks y cotlook dibujan un mercado en equilibrio frágil

Los inventarios certificados por ICE se mantuvieron planos en 114.665 fardos, un volumen que, en términos históricos, es una manta de seguridad muy delgada. El índice Cotlook A cerró el jueves en 78,85 centavos, 65 puntos arriba, mientras que el Adjusted World Price subió 25 puntos hasta 54,47 centavos. El margen entre ambos —más de 24 centavos— deja margen de maniobra al USDA si decide recortar el precio de referencia para los seguros de ingresos, algo que los productores del Delta ya empiezan a reclamar.

En la pantalla, el contrato mayo cotiza a 69,83 centavos, julio a 72,08 y diciembre —que ya descontaba la cosecha estadounidense— a 74,33. El diferencial julio-diciembre, en 2,25 centavos, premia el almacenaje y envía una señal clara: el mercado no teme desabastecimiento, pero tampoco confía en que el próximo ciclo sea abundante.

La jugada está servida. Si el crudo sigue por encima de 100 $, el algodón arrastrará más dinero de los fondos de materias primas. Si el dólar rompe los 100 puntos, las exportaciones se ahogarán y el USDA tendrá que recortar sus previsiones de ventas. Entretanto, el productor de Lubbock mira el cielo y el termómetro: una gota de lluvia vale más que cualquier análisis de tendencia cuando llega la siembra.