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El empleo blanco se desploma en ee.uu.: 1.600 currículums y un contrato a mitad de sueldo

La estadística engaña. El 4,4 % de desempleo que presume el Gobierno de Biden oculta una estampida silenciosa: los trabajadores de oficinaestán perdiendo su plaza, su sueldo y, en muchos casos, su futuro. En agosto, 1,9 millones de personas llevaban más de seis meses sin cobrar. Es la cifra más alta desde la crisis del 22.

De senior manager a contrato temporal en 78 entrevistas

Scott, ingeniero de 42 años, lo resume en una frase: «Aceptar esta oferta me devuelve cinco años». Entrevistado por Business Insider, envió 1.600 candidaturas, pasó por 78 entrevistas y agotó sus ahorros. El premio: un contrato de seis meses, dos peldaños por debajo de su antiguo puesto y la mitad del salario. Su caso no es un accidente. Revelio Labs calcula que el 40 % de los empleados blancos que cambiaron de trabajo en 2025 tuvieron que tragar un recorte superior al 10 %: récord de la última década.

La sangría es real. Solo en febrero desaparecieron 92.000 plazas. Meta prepara la expulsión del 20 % de su plantilla. Atlassian y Block ya han apretado el gatillo. Y mientras, la tasa de paro se maquilla: hay 7,5 millones de desempleados para 6,6 millones de vacantes. La receta del empresario es sencilla: exigir más experiencia por menos dinero.

La cicatriz que nunca se cierra

La cicatriz que nunca se cierra

Los economistas alemanes del instituto IZA lo llaman wage scarring. Traducción: una herida de por vida. Caer al paro y aceptar lo primero que aparezca reduce el sueldo un 6 % el primer año y un 14 % al cuarto. Porque los futuros aumentos se calculan sobre la base actual y los RRHH siguen preguntando: «¿Cuánto cobras ahora?». La espiral es descendente.

La moraleja no es optimista. El mercado laboral que regalaba subidas del 15 % en 2021 se ha convertido en un subasta al revés: quien menos pide, gana. El 59 % de los trabajadores estadounidenses admite que sus ahorros no aguantarían tres meses sin nómina. La solución pasa por blindar el fondo de emergencia antes del ERE, no después. Y si ya estás en el paro, negocia título y fecha de promoción incluso si el sueldo huele a rebaja. Mejor un contrato temporal que una brecha en el currículum. El siguiente ascenso, si llega, se pagará con la moneda de la experiencia recién robada.