El maíz se agarra a dos centavos y méxico lo salva de la debacle
Mientras los futuros
del maíz respiran al alza con un alambicado avance de dos centavos este viernes, la historia real se escribe en Tamaulipas y en los puertos colombianos. México compró 428.600 toneladas en la semana del 19 de marzo, salvando al grano estadounidense de un descalabro mayor. Lo que parece un simple tic verde en la pantalla es, en realidad, la constatación de que sin la voracidad de nuestros vecinos el maíz estaría en jaque.México y colombia evitan el desastre
El Departamento de Agricultura acaba de desvelar que las exportaciones de maíz antiguo treparon a 1,22 millones de toneladas, un 17,1 % más que hace doce meses. La cifra habla por sí sola: sin ese impulso, el cereal hubiera cerrado la semana en rojo. Colombia se llevó 319.400 toneladas y la República Dominicana otros 97.200. El trío latinoamericano ha convertido el golpe de timón que necesitaban los bulls.
Pero hay un detalle que los chartistas ignoran: el interés abierto creció 6.091 contratos en la jornada del jueves, un síntoma de que el dinero institucional se está reposicionando antes del informe de intenciones de siembra que publicará el USDA la próxima semana. El consenso apunta a 94,37 millones de acres, 4,4 millones menos que la campaña pasada. Si la estimación se cumple, el ajuste podría ser tan brusco como el olor a tortilla recién hecha que se escapa de una tortillería a las seis de la mañana.
En el mercado spot, el precio promedio nacional se quedó plano en 4,24 $ por bushel, apenas un cuarto de centavo por debajo. Parece una nimiedad, pero para el productor de Iowa que tiene que pagar la cosechadora a crédito cada centavo cuenta. El contrato de mayo cerró en 4,67 $ y ya cotiza 2 centavos arriba en la apertura, mientras diciembre —el nuevo cultivo— se acaricia en 4,94 $.

El grano que espera la lluvia y el voto
La semana que viene el USDA puede confirmar el recorte de superficie y, con él, la esperanza de un rally. Pero lo que nadie cuenta es que el grano ya no depende solo del clima: depende de la geopolítica del istmo, de la cotización del peso mexicano y de cuánto café exporte Brasil, que con su cosecha récord arrasa los precios de los arábigos y desvía capitales hacia el oro negro de las cafeteras.
El cereal ha aprendido a sobrevivir entre la espada y la pared. Mientras tanto, en Chicago, los operadores desayunan mirando la pantalla y calculando cuántos centavos les quedarán después de la comisión. La última frase la escribe el campo: 135.000 toneladas de maíz nuevo rumbo a Japón, la única venta de forward que aparece en el libro. Si alguien cree que el maíz es solo un commodity, que vaya a Veracruz y vea cómo los camiones cruzan el Río Bravo a ritmo de cumbia. Ahí, cada grano tiene nombre y apellido: y hoy se llama México.