economia

El oro rebota 1,9% mientras el estrecho de ormuz se convierte en la ruleta del petróleo

El oro ha dicho basta. Tras tocar fondo la semana pasada, el metal precioso se ha anotado este martes un repunte del 1,9% hasta los 4.545 dólares la onza: los inversores han aprovechado los precios de saldo antes de que la guerra en Oriente Medio se convierta en un pozo sin fondo.

Trump aprieta y el petróleo ya huele a pólvora

La Casa Blanca ha vuelto a sacar la zanahoria y el garrote. Donald Trump ha amenazado con destruir «todos los activos energéticos iraníes» si Teherán no abre el Estrecho de Ormuz «enseguida». La respuesta del mercado ha sido inmediata: el crudo Brent ha escalado otro 2% y el oro, que suele bailar al son del petróleo, ha marcado territorio de sobreventa y ha recuperado fuelle.

La clave está en el tablero geopolítico. El ataque de Irán a las plantas de aluminio de Baréin y Emiratos —y los apagones selectivos en Teherán tras los misiles israelíes— han activado la alarma de un conflicto prolongado. El temor ya no es solo a la inflación: los bancos centrales empiezan a valorar subidas de tipos para proteger sus economías del encarecimiento del crudo.

Los fondos grande apuestan por la recesión antes que por la inflación

Los fondos grande apuestan por la recesión antes que por la inflación

Wall Street ha empezado a apostar por la carta de la recesión. BlackRock y PIMCO ven un 40% de probabilidades de frenazo brusco en EE.UU. y Europa antes de septiembre. Si el plan se confirma, los rendimientos del Tesoro caerían, el dólar perdería tracción y el oro —que no paga intereses— recuperaría su brillo como refugio barato.

El Banco Central de Turquía, sin embargo, se ha desmarcado del guion. En plena escalada bélica vendió y permutó 60 toneladas de oro —más de 8.000 millones de dólares— en apenas quince días. La operación, la mayor venta de un banco emisor desde 2022, ha inyectado liquidez en liras justo cuando la inflación turca roza el 55% anual.

El resumen es brutal: el oro ha perdido un 14% desde que estalló la guerra a finales de febrero, pero el indicador RSI ya marca suelo técnico. La pregunta que queda en el aire es si los compradores actuales son valientes o simples kamikazes.

Spot al cierre en Nueva York: 4.527,17 dólares la onza. La próxima resistencia la tenemos en 4.580. Si cae por debajo de 4.450, el viaje a 4.300 será un trámite. Y ahí ya no habrá red.