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El petróleo a 100 dólulos dispara los billetes: united habla de quiebras y subidas del 20%

La guerra en Irán enciende la mecha del coste del fuel y las aerolíneas pasan factura al pasajero antes de que termine la temporada. United Airlines adelanta un agujero de 11.000 millones de dólares si el crudo se queda en el triple dígito y avisa: subiremos tarifas un 20% y algunos competidores no llegarán a 2026.

El margen que se rompe por los costes

Scott Kirby, consejero delegado de United, sacó la calculadora este martes ante analistas. El resultado fue una losa: cada barril que se mantenga en 100 dólares le cuesta al grupo otros 2.000 millones anuales. Con el combustible representando ya cerca del 40% de los costes operativos, la compañía no tiene donde rascar. “Será caro volar y, si alguien repite los errores de 2020, desaparecerá”, sentenció.

La advertencia no es retórica. Spirit Airlines, en su segundo concurso en doce meses, ya recortó rutas en California y despedazó su red de vuelos de bajo coste. El modelo ultra-low-cost vive de volumen y de márgenes de un solo dígito; un encarecimiento del keroseno deja la cuenta en rojo en cuestión de semanas.

California, la isla cara del combustible

California, la isla cara del combustible

El precio del jet A en Los Angeles superó el viernes los 12,7 dólares por galón, 30% más caro que en Denver y 8% más que en Miami. La Costa Oeste importa cada litro por barco, sin oleoductos que la amparen, y la refinería local está saturada. Kirby lo resume en una frase: “Aquí la gasolina y el keroseno sufren primero y sufren más”.

Las líneas ya estudian dejar de repostar en el estado cuando sea operativamente viable: cargarán fuel barato en Denver o Phoenix y volarán con tanques extra de ida, aunque eso signifique peso, menos carga y, al final, menos frecuencias para el pasajero californiano.

¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

United contrató coberturas para parte del año, pero los swaps vencen y el mercado contango le obligará a renovar a precio de oro. Mientras tanto, presenta su nueva fila “Relax” con asientos convertibles en cama para familias: apuesta por el upscale cuando el billete básico se dispara. La ecuación es clara: menos butacas vendidas, pero a mayor precio y con experiencia que justifique la tarifa.

La lección del pandemic fue que quien no tiene caja ni hedging desaparece. Ahora la prueba es el fuel. La quiebra de 2020 fue por falta de pasajeros; la de 2025 puede ser por exceso de costes. La historia se repite, pero el villano cambia. Y el pasajero paga la novela.