El petróleo amenaza con estallar hasta 200 dólares y el mundo aún no lo asume
La guerra contra Irán cumple tres semanas y el mercado aún no ha digerido lo que significa perder un quinto del crudo planetario. Macquarie avisa: si los bombardeos se alargan hasta junio, el Brent puede dispararse a 200 dólares el barril y la gasolina en EE.UU. rozar los 7 dólares el galón. La cifra habla por sí sola: nunca se pagó tanto por un litro de energía.
El 40 % de probabilidad que nadie quiere ver
El equipo de Vikas Dwivedi concede un 40 % de chances a ese escenario apocalíptico. El resto de analistas se aferra a la tesis del “triunfo rápido”: Trump anuncia victoria, Irán cede y el crudo vuelve a los 70 dólares en abril. Pero hay un detalle: la estructura de futuros está en backwardation extrema, los operadores compran posiciones meses adelante como si el mundo se acabara en verano.
En la cumbre CERAWeek, Dave Ernsberger, jefe de energía de S&P Global, lanzó la frase que resume el pánico: “Aún no hemos sentido el verdadero impacto de perder el 20 % del suministro”. Traducción: el corte de Hormuz apenas ha golpeado las refinerías, los inventarios globales siguen siendo cómodos y, sin embargo, los precios ya superan los 103 dólares. Imaginen cuando las cisternas vacíen.
La línea aérea United ya hizo sus cuentas: 175 dólares por barril hasta 2027. Scott Kirby avisó a su plantilla de un coste extra de 11.000 millones anuales en combustible. “Mejor prevenir que llorar”, escribió el CEO. El mensaje es demoledor: ni siquiera los grandes consumidores creen en la bajada.

El hormuz secado: 21 millones de barriles que ya no circulan
El pasillo de agua entre Omán e Irán mueve cada día el equivalente al PIB de Grecia en crudo y gas natural. Desde el 28 de febrero el tráfico es casi nulo. Los seguros se han encarecido hasta el 15 % del valor del cargamento y los armadores prefieren rodear África antes que jugarse el casco. El resultado: 45 días más de travesía y un premium adicional de 8 dólares por barril solo en flete.
Arabia Saudí ya avisó: si la guerra se cronifica hasta finales de abril, 180 dólares es el siguiente escalón. La coincidencia de análisis entre Riad y Macquarie no es casual: ambos saben que la capacidad de respuesta de los países productores es hoy menor que en 2008. Venezuela colapsada, Nigeria inestable y el shale norteamericano creciendo a ritmo de caracol.
El planeta se juega su modelo de crecimiento en cada 10 dólares extra. El Banco Mundial calcula que por cada alza sostenida de 20 dólares en el crudo, el PIB global pierde 0,3 puntos. A 200 dólares la recesión deja de ser riesgo y pasa a ser fecha de estreno.
Quienes compraron opciones call a 150 dólares en enero ya duplicaron su apuesta. Los inversores de bonos corporativos de aerolíneas, en cambio, se despiertan con spreads que parecen errores de tipeo. La historia se repite: cuando el petróleo dispara, el mundo se divide entre quienes cobran y quienes pagan. Esta vez la factura puede ser histórica.