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El petróleo cambia de rumbo: oriente medio a ee.uu., y los fletes se disparan

La escasez de buques petroleros en la costa del Golfo de México es ya una realidad palpable, consecuencia directa de un cambio radical en el comercio mundial de crudo. Refinerías asiáticas y europeas, cortadas del habitual suministro del Medio Oriente, se han volcado hacia Estados Unidos para cubrir sus necesidades, desatando una auténtica fiebre por el transporte marítimo y un alza sin precedentes en los fletes.

La guerra en oriente medio, catalizador de una nueva dinámica

El conflicto en la región del Estrecho de Ormuz ha estrangulado la ruta tradicional de suministro de petróleo desde Oriente Medio a Asia y Europa. Esta situación ha forzado a las refinerías a buscar alternativas, y el mercado estadounidense, con sus descuentos atractivos en comparación con el crudo Brent, se ha convertido en el nuevo proveedor de referencia. Aristidis Alafouzos, CEO de Okeanis ECO Tankers, lo resume: “La demanda de buques para transportar petróleo desde el Golfo de México ha sido implacable”.

La diferencia de precio, que supera los 10 dólares por barril para el crudo West Texas Intermediate (WTI) en comparación con el Brent, ha sido el detonante principal de este cambio de rumbo. Pero la cifra que realmente habla por sí sola es el incremento en los fletes: los buques Suezmax y Aframax, de tamaño medio, están facturando más de 300.000 dólares, frente a los 60.000 dólares de promedio en los últimos cinco meses. Un aumento que, previsiblemente, se trasladará al bolsillo del consumidor.

Un impacto directo en el consumidor final

Un impacto directo en el consumidor final

El encarecimiento del transporte marítimo de petróleo y combustibles se suma a la ya compleja ecuación inflacionaria. Los analistas temen que este aumento en los costes se traslade a los precios de los bienes de consumo, generando un impacto negativo en la actividad económica. Según datos de The Signal Group, la disponibilidad neta de buques en la costa del Golfo de México se ha desplomado un 41% en el último mes, con una reducción drástica, casi a la mitad, de los Very Large Crude Carriers (VLCC), los buques más grandes capaces de transportar dos millones de barriles de crudo.

Maria Bertzeletou, analista sénior de The Signal Group, destaca que esta escasez ha coincidido con un incremento significativo en la actividad de transporte hacia Asia, con al menos diez buques fijados en los últimos siete días para transportar petróleo o combustible desde el Golfo de México a mercados como Pakistán, Corea del Sur y el sur de China. El flujo de petróleo, que tradicionalmente viajaba de este a oeste, ha invertido su curso, creando una cascada de efectos que ha transformado el panorama del transporte marítimo.

Matias Togni, analista de NextBarrel, señala que “la situación actual es un reflejo de la reconfiguración geopolítica del mercado energético, donde la inestabilidad en Oriente Medio obliga a buscar nuevas rutas y proveedores, con un coste que, en última instancia, terminará pagando el consumidor”. La velocidad y la magnitud de este cambio son, sencillamente, inéditas.

El mercado, siempre impredecible, nos recuerda que la volatilidad es la única constante.