El petróleo roza los 100 $ y dos acciones se preparan para explotar

El crudo ha vuelto a la portada por la puerta grande: 98 dólares el barril, el Estrecho de Ormuz cerrado y la calculadora en la mano. ¿Cuánto puede subir? Nadie lo sabe, pero ConocoPhillips y Diamondback Energy ya facturan el guión.

Cuando el barril acecha los 150 $, el cash fluye por tubería

La última vez que el petróleo rozó récord, COP desató un chorro de 16.000 millones de dólares de free cash. Con 150 $ en el marcador, la compañía podría superar los 20.000 millones y devolver casi la mitad a accionistas vía dividendos y recompra de acciones. Su negocio upstream —pozos en Texas, Alaska y un guiño qatarí— funciona a margen puro: extrae a 40 $ y vende al triple.

Diamondback, más pequeña y sin activos fuera de EE.UU., juega en la liga de la geografía segura. El cierre de Ormuz no le afecta: sus reservas están en el Permiano y su balance respira. El año pasado, con crudo deprimido, generó 5.500 millones de cash. A 150 $, la cifra se dispara y la empresa ya anunció que devolverá cada centavo sobrante. La acción sube un 30 % en 2026 y aún huele a gasolina barata.

El riesgo real: que el estallido dure más de un trimestre

El riesgo real: que el estallido dure más de un trimestre

El récord histórico está a solo tres dólares: 147 $ en julio de 2008. La inflación acumulada desde entonces ajusta ese pico por encima de los 200 $ de hoy. Si Irán y sus vecinos prolongan el cierre del paso por el Golfo, el petróleo no solo batirá marca; arrastrará al resto de activos por el desagüe. Bolsas en rojo, tipos altos y recesión sobre el papel. En ese escenario, tener COP o FANG en cartera es la forma más sencilla de cobrarle la factura al caos.

La apuesta no es gratis: los márgenes upstream explotan, pero el músculo financiero de ambas les permite capear un desplome posterior. Conoco lleva décadas sin apalancarse; Diamondback acaba de reducir deuda por tercer año consecutivo. Si el conflicto se enquista, sus acciones podrían doblar mientras el resto del mercado sangra. Y si el barril vuelve a 70 $, el daño será limitado: ambas siguen siendo rentables desde los 35 $.

En bolsa no existen seguros, solo coberturas. Y hoy, la cobertura huele a crudo recién extraído.