El trigo se desinfla: lluvias tardías en ee.uu. cortan el rally y aprietan a los especuladores
Las gotas que faltaban caen ahora. Y bastan para hundir al trigo. El cereal abrió esta semana con pérdidas de hasta 10 centavos de dólar por bushel después de que los modelos meteorológicos del fin de semana pintaran más verde —más humedad— en las zonas clave del Great Plains.
El giro es demoledor para quienes apostaban a la sequía. El contrato mayo en Chicago ya pierde 6 ¼ centavos y se aleja de los 6,05 $ que marcó el viernes. Kansas y Minneapolis lo siguen, aunque con matices: el spring wheat se defiende mejor porque la lluvia llega tarde para las sembras de primavera.
El dinero inteligente da marcha atrás
Los datos de Commitment of Traders revelan que los fondos recortaron su posición corta en trigo de Chicago en 10.468 contratos la semana pasada, el ajuste más agresivo desde julio de 2022. Aún así, siguen en territorio bajista con 2.234 contratos netos. En Kansas, donde el trigo rojo duro tiene más potencia exportadora, los specs se mantienen long por 9.705 lotes, aunque redujeron la apuesta en 1.021.
La razón del nerviosismo está en los números: EE.UU. ya vendió el 99 % del trigo que el USDA espera exportar todo el año. Queda poco margen de sorpresa. Y Argelia acaba de comprar 690.000 t a Francia, no a EE.UU. La competencia europea disfruta de un 84 % de trigo bueno/excelente, según FranceAgriMer.

La siembra se encoge y el almacén crece
Mañana llegue el informe Prospective Plantings. El consenso apunta a 44,79 millones de acres de trigo, 544.000 menos que hace un año. Mientras tanto, los graneros engordan: se estiman 1.310 millones de bushels en existencias, 73 millones por encima del año pasado. Menos campo, más grano guardado. La ecuación es demoledora para el precio.
El cereal que ayer parecía un cohete hoy se deshace. La lección: en los mercados de materias primas, la climatología puede ser tu aliada o tu verdugo. Y esta vez, la lluvia cayó del lado de los compradores.
