Empleo en ee. uu.: salud lidera, manufactura retrocede

El mercado laboral estadounidense muestra una imagen fragmentada en marzo, con un aumento de 62.000 empleos impulsado principalmente por el sector sanitario y la construcción, según el último análisis de ADP. Si bien la creación de empleo se mantiene constante, la concentración en ciertos sectores levanta interrogantes sobre la solidez y la equidad de la recuperación.

El auge del sector sanitario, ¿una señal de alerta?

La cifra de 58.000 empleos añadidos en educación y servicios de salud es significativa, pero también revela una dependencia creciente de este sector para sostener el crecimiento. Como señala Elizabeth Renter, economista senior de NerdWallet, esta situación dificulta la búsqueda de empleo para aquellos cuyas habilidades no se ajustan a la demanda sanitaria. La población envejecida es el motor de esta necesidad, pero no es un síntoma de robustez económica general.

Lo que nadie cuenta es que este crecimiento concentrado significa que los beneficios de la expansión económica se distribuyen de forma desigual. Un mercado laboral saludable requiere una distribución más amplia de la creación de empleo entre diferentes industrias, permitiendo que tanto trabajadores como empresas encuentren su lugar.

El panorama sectorial es variado. La información tecnológica sumó 16.000 puestos, mientras que los recursos naturales y la minería lograron un incremento de 11.000. Sin embargo, la manufactura continúa perdiendo terreno, con la pérdida de 11.000 empleos, y el comercio, el transporte y las empresas de servicios públicos sufrieron un recorte de 58.000 puestos. Un giro notable fue el sector de servicios empresariales y profesionales, que recuperó 1.000 empleos tras una pérdida considerable de 30.000 en febrero, evidenciando una volatilidad inherente al mercado.

Los datos salariales también ofrecen una nueva perspectiva. Los empleados que permanecieron en sus puestos vieron un aumento del 4,5% en su salario, alcanzando los 61.900 dólares anuales. Pero la verdadera diferencia se observa en aquellos que cambiaron de trabajo, con un incremento del 6,6%. Sin embargo, ambos porcentajes son inferiores a los picos de 2022, cuando los salarios de los empleados que se quedaron en sus trabajos aumentaron hasta un 7,8% y los de los que cambiaron de trabajo, hasta un 16%. La cifra habla por sí sola: el poder de negociación de los trabajadores se ha debilitado.

La situación actual plantea un desafío: la necesidad de diversificar la creación de empleo y fomentar un crecimiento más equitativo. No se trata solo de generar puestos de trabajo, sino de crear oportunidades para una amplia gama de habilidades y experiencias. Solo así se podrá asegurar una recuperación económica sostenible y beneficiosa para todos.

La debilidad salarial, un eco persistente

La debilidad salarial, un eco persistente

La caída en los incrementos salariales, tanto para quienes permanecen como para quienes cambian de empleo, es un reflejo de la moderación del mercado laboral. El auge de 2022, impulsado por la escasez de mano de obra y la inflación, parece haber quedado atrás, dejando a los trabajadores con menos margen de maniobra.

En definitiva, el mercado laboral estadounidense presenta un mosaico complejo, con luces y sombras. Si bien la creación de empleo se mantiene, la concentración en sectores específicos y la debilidad salarial son señales de advertencia que exigen una atención cuidadosa y políticas que fomenten un crecimiento más inclusivo y sostenible.