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Están al borde del abismo: el gas natural se duplica y europa se enfrenta a una tormenta financiera

La geopolítica, como un depredador implacable, tiende a generar nuevas crisis. Y lo que ocurre ahora en el mercado energético europeo es un claro ejemplo de ello. El gas natural holandés TTF, referencia en el continente, se ha multiplicado por casi dos en cuestión de semanas, desencadenado por los recientes ataques a Irán y la consiguiente interrupción del tránsito a través del Estrecho de Hormuz.

La amenaza de un invierno sin calefacción: reservas al mínimo

Las reservas de gas natural en Europa, ya en niveles críticos antes de esta escalada, ahora se encuentran peligrosamente por debajo de lo normal. La Unión Europea se ve obligada a una carrera contra el tiempo para reponer sus suministros, una situación que recuerda, con inquietante similitud, a la invasión rusa de Ucrania hace cuatro años, cuando se cortaron las tuberías y las facturas se dispararon.

La diferencia crucial reside en el detonante: un conflicto regional, esta vez en Oriente Medio, pero las implicaciones para los inversores estadounidenses con participaciones en Europa son sorprendentemente similares. La magnitud de este shock en la oferta energética podría ser considerable.

Un impacto financiero que no puede ignorarse

Un impacto financiero que no puede ignorarse

Lo que se vislumbra no es una fluctuación puntual, sino una crisis de suministro con consecuencias económicas de largo alcance. La abrupta interrupción del flujo a través del Estrecho de Hormuz, un punto estratégico para el transporte de gas licuado (GNL), ha reducido en un 20% el suministro global. La situación se complica aún más por problemas en la infraestructura petrolera de Qatar, donde los daños en su complejo Ras Laffan podrían retrasar la recuperación de la producción hasta agosto.

Europa se enfrenta a un verano de restricciones y, con seguridad, a un otoño y un invierno de incertidumbre. Los compradores internacionales, especialmente en los principales centros industriales, pujarán por cada unidad de GNL disponible, lo que aumentará los precios y la volatilidad del mercado. La mayor preocupación para las multinacionales estadounidenses con operaciones en Europa radica en el aumento de los costes energéticos, incluso en posibles interrupciones del suministro.

El precio de la incertidumbre: procter & gamble y mondelez en la mira

El precio de la incertidumbre: procter & gamble y mondelez en la mira

Algunas empresas se verán más afectadas que otras. Procter & Gamble, por ejemplo, con sus intensivos procesos de fabricación energéticos en toda Europa, ya había reducido sus previsiones de crecimiento de beneficios para 2026. El nuevo ataque al suministro energético agravará la presión sobre la demanda, que ya está siendo afectada por la erosión del poder adquisitivo de los consumidores europeos.

Un dilema para los gigantes del consumo

Un dilema para los gigantes del consumo

Un ejemplo claro es Mondelez International, cuya producción de chocolate, galletas y otros productos básicos depende en gran medida de la energía. La empresa, que obtiene casi el 40% de sus ventas de Europa, enfrenta un escenario desfavorable: mayores costes energéticos y una menor capacidad de gasto de los consumidores, lo que amenazará sus márgenes y, por consiguiente, su valor en bolsa.

El resquicio de esperanza: exxonmobil y chevron

Sin embargo, no todo es negativo. Empresas como ExxonMobil y Chevron podrían beneficiarse de la crisis. El aumento de los precios del petróleo impulsará sus negocios de exploración y producción, mientras que su exposición al GNL global les permitirá vender a precios premium en un mercado europeo desesperado. Aunque la resolución del conflicto en Ucrania sea el factor más determinante, la recuperación de la producción en Oriente Medio tardará en llegar. No esperemos una solución rápida, y, por tanto, las tensiones en el mercado energético seguirán siendo una fuente de incertidumbre para la Economía global.