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Guerra en oriente medio: la liquidez del petróleo se evapora y los traders huyen

El mercado del petróleo, ya de por sí volátil, se encuentra en una situación crítica. Tras un mes de conflicto en Oriente Medio marcado por oscilaciones violentas, los traders están retirándose, generando una preocupante escasez de liquidez que podría amplificar aún más los movimientos de precios. La situación es tan delicada que cuatro de los seis mayores cambios registrados en los futuros del crudo Brent desde 2022 se han producido desde el inicio de la guerra a finales de febrero.

El miedo paraliza a los inversores

La fatiga se palpa en los mercados. Scott Shelton, especialista en energía de TP ICAP Group Plc, lo describe así: “Siento un cansancio generalizado y una menor liquidez”. La constante incertidumbre, alimentada por las cambiantes declaraciones de la Casa Blanca, que oscilan entre amenazas de represalias y optimismo sobre las negociaciones, ha dejado a los traders en vilo. La atención se centra en cada pronunciamiento del Presidente Trump, que puede llegar en cualquier momento, alterando las expectativas del mercado de forma abrupta.

La consecuencia directa es una retirada masiva. Los futuros de Brent han visto caer su interés abierto al nivel más bajo en cuatro meses, según datos recientes. Energy Aspects, consultora especializada, reporta una caída de su indicador de liquidez al mínimo desde abril de 2024. La volatilidad ha alcanzado niveles no vistos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, incluso desanimando a algunos algoritmos, conocidos por amplificar los movimientos de precios en condiciones normales.

¿Quién sigue en el juego?

¿Quién sigue en el juego?

La mayoría de los traders han reducido su exposición o se han retirado por completo, temerosos de que la volatilidad haga estallar sus límites de riesgo (VAR). El mercado, en esencia, ha quedado en manos de algoritmos que reaccionan a cada titular, generando pérdidas significativas. Pero no todos huyen. Los asesores de inversión tradicionales, conocidos por sus estrategias de seguimiento de tendencias, han mantenido posiciones largas máximas en ambos tipos de petróleo desde principios de marzo, ajustando sus niveles de “stop-out” a valores superiores a los precios actuales. Estos inversores se posicionan para aprovechar las ganancias, mientras observan la frenética actividad del mercado desde la barrera.

La actividad real se concentra en estrategias de alta frecuencia, empleadas principalmente por bancos y creadores de mercado, que se enfocan en derivados y evitan movimientos bruscos de precios. En contraste, el comercio de cargamentos físicos de petróleo, crucial para el suministro global, permanece activo. La paradoja es evidente: mientras la liquidez en los mercados de futuros se reduce, la demanda de transporte de petróleo desde Estados Unidos a Asia se dispara. El país, con inventarios en máximos desde mediados de 2024, se prepara para registrar exportaciones sin precedentes el próximo mes, mientras los refineros asiáticos luchan por asegurar el suministro ante la incertidumbre en Oriente Medio.

Gary Pedersen, CEO de Gunvor Group, resume la situación con contundencia: “Todo está cambiando tan rápido”. La adaptación continua es la clave, pues un momento puedes estar ganando y al siguiente, una nueva noticia puede hacerte perderlo todo. La volatilidad actual no es una anomalía, sino la nueva normalidad.