Japón al borde del abismo: inversores se cubren ante el fantasma del 'stagflation'
El temor a una recesión estancada, el 'stagflation', sacude a los mercados japoneses. Grandes fondos de inversión, como Allianz Global Investors y Amundi SA, están reajustando sus estrategias y apostando por coberturas ante la escalada de precios del petróleo y la depreciación del yen, una combinación que no se veía en Japón desde la crisis del petróleo de los años 70.
¿Por qué el 'stagflation' asusta tanto a japón?
La Economía japonesa, que apenas se había recuperado de décadas de deflación, se enfrenta ahora a un escenario particularmente delicado. El conflicto en Oriente Medio, ya en su primer mes, ha disparado los precios del petróleo, una materia prima de la que Japón depende en más del 90% para su importación. Esta dependencia, sumada a un yen débil, está erosionando el poder adquisitivo de los hogares y amenazando con frenar el consumo, el motor clave de la recuperación.
La reciente subida de salarios, un indicio positivo, corre el riesgo de verse anulada por el encarecimiento de la vida. La cifra es elocuente: el petróleo importado supone una presión inflacionaria directa en la Economía, afectando a los ingresos familiares y, en última instancia, a la demanda agregada.

El dilema del banco de japón
El Banco de Japón (BOJ) se encuentra ante una encrucijada compleja. Por un lado, podría endurecer la política monetaria para apoyar el yen y contener las expectativas inflacionarias. Por otro, arriesga a frenar el crecimiento, que impulsó las acciones a máximos históricos el mes pasado. Florian Neto, de Amundi, advierte que