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La industria pesada ee.uu.-méxico en la cuerda floja: ¿nuevos aranceles?

La creciente dependencia de la industria estadounidense de la producción en México podría enfrentarse a un muro arancelario. Dos senadores de Estados Unidos, Tammy Baldwin y Bernie Moreno, han instado al Departamento de Comercio a investigar si la importación de maquinaria pesada desde México representa una amenaza para la seguridad nacional, desatando una potencial guerra comercial.

La fuga de empleos y la sombra del usmca

La demanda se centra en la creciente tendencia de fabricantes como Deere & Co., Caterpillar y CNH Industrial a trasladar su producción a México, manteniendo al mismo tiempo la venta de sus productos en el mercado estadounidense. Los senadores acusan a estas empresas de “eliminar empleos estadounidenses, pagar salarios de miseria a los trabajadores mexicanos y luego enviar los productos de vuelta a EE.UU. para obtener beneficios adicionales a expensas de nuestras comunidades”. La cifra habla por sí sola: cierres de fábricas en Wisconsin e Iowa y despidos vinculados a reubicaciones productivas en el extranjero.

Lo que nadie cuenta es cómo el Tratado USMCA, diseñado para promover el libre comercio, podría estar incentivando paradójicamente esta relocalización, permitiendo a las empresas importar productos sin aranceles. Baldwin y Moreno sugieren que una investigación bajo la Sección 232 debe ir acompañada de una revisión del propio acuerdo comercial.

El imperio mexicano de los gigantes

El imperio mexicano de los gigantes

Caterpillar, John Deere y CNH Industrial han expandido significativamente su presencia en México durante las últimas décadas. Caterpillar opera decenas de instalaciones en el país, empleando a alrededor de 14,000 trabajadores. John Deere, por su parte, está ampliando su huella con una nueva planta en Nuevo León que comenzará a operar en 2026. CNH Industrial cuenta con una importante planta en Querétaro, en una sociedad con Quimmco Group, que produce maquinaria agrícola y emplea a más de 1,000 personas.

Pero hay un detalle crucial: una investigación de la Sección 232 podría resultar en la imposición de nuevos aranceles a la maquinaria y piezas que ingresan a EE.UU. desde México, lo que inevitablemente perturbaría las cadenas de suministro transfronterizas que sostienen los sectores de la construcción, la minería y la agricultura. El impacto se sentiría especialmente en los cruces fronterizos de Texas, como Laredo, donde se movilizan grandes volúmenes de mercancías.

Esta iniciativa se suma a una serie de investigaciones de la Sección 232 que ya abarcan sectores como el acero, el aluminio, los automóviles y los camiones, señalando una tendencia creciente a proteger la industria nacional a través de medidas proteccionistas.

La decisión final recae ahora en el Departamento de Comercio, pero la presión de los senadores Baldwin y Moreno, sumada al contexto político actual, augura un futuro incierto para el comercio de maquinaria pesada entre Estados Unidos y México.