Logan plantea cambios regulatorios para reducir la deuda de la fed
La Reserva Federal de Dallas ha abierto un debate sobre cómo reducir el tamaño de su balance, sin que esto implique un replanteamiento radical del sistema actual. Lorie Logan, presidenta de la Fed de Dallas, ha delineado opciones, enfatizando que el objetivo primordial debe ser la estabilidad financiera y el apoyo a una economía robusta, en lugar de una reducción a cualquier costo.

La eficiencia es clave, no la reducción a ciegas
Logan insistió en que el crecimiento del balance no es intrínsecamente negativo, pero tampoco debe convertirse en una distracción de la misión de la Fed. Lo que ha generado controversia es la magnitud actual del balance, que se disparó durante la pandemia hasta alcanzar los 9 billones de dólares, y que ahora se sitúa en torno a los 6.6 billones. La presidenta de la Fed de Dallas argumenta que el sistema actual, con sus amplios niveles de reservas bancarias, es “eficiente y efectivo”, y que forzar a los bancos a economizar en reservas solo aumentaría los riesgos en el sistema.
Pero hay un detalle crucial: la reducción del balance no es una simple cuestión de números. Logan ha señalado que los cambios regulatorios podrían ser la llave para inducir a los bancos a mantener menores niveles de reservas, liberando espacio en el balance de la Fed. Esta idea ha ganado tracción en los últimos días, respaldada por investigaciones tanto internas como externas a la Fed.
La clave está en la gestión de reservas. Se están explorando opciones para hacer la gestión de reservas más eficiente, especialmente en tiempos de estrés, y para ampliar el acceso a las facilidades de liquidez de la Fed, como el descuento. Esto, según Logan, “desplazaría la curva de demanda hacia adentro”, reduciendo la necesidad de que las entidades financieras acumulen grandes cantidades de efectivo.
Kevin Warsh, quien se perfila como sucesor de Jerome Powell en la presidencia de la Fed, ha sido un crítico vocal de la política de balance de la Fed, abogando por un balance más pequeño. Su influencia podría acelerar la implementación de estas medidas. Las interacciones complejas entre las acciones para reducir la demanda de reservas podrían complicar la estimación de los beneficios a largo plazo, pero Logan parece confiar en que las mejoras regulatorias pueden ser un catalizador para un balance más manejable.
La pregunta ahora no es si la Fed reducirá su balance, sino cómo lo hará. La propuesta de Logan, basada en cambios regulatorios sutiles pero efectivos, sugiere un camino pragmático que evita convulsiones en el mercado, pero que podría tener consecuencias significativas para la economía y las instituciones financieras. La Fed, al parecer, busca un ajuste fino, no una cirugía mayor.