Recesión en ee.uu.: ¿estamos al borde del precipicio?

El temor a una recesión en Estados Unidos se intensifica. Tras las advertencias de Mark Zandi en octubre, ahora Moody’s Analytics eleva las probabilidades a un 50%, casi una moneda al aire. La guerra en Irán y la creciente tensión geopolítica no hacen más que avivar las llamas de la incertidumbre económica.

La economía estadounidense da señales de debilidad

El panorama no es alentador. En febrero, la Economíaestadounidense sorprendió al mundo perdiendo 92.000 empleos, una cifra que contradice las expectativas de crecimiento. El desempleo ha escalado hacia el 4,5%, un salto considerable desde el 3,4% de hace tan solo unos años. Estos datos, junto con las tensiones internacionales, han puesto a Wall Street en alerta máxima. Goldman Sachs estima un 30% de probabilidad de recesión, mientras que EY-Parthenon la sitúa en un 40%.

Pero la situación es aún más compleja a nivel estatal. Veintidós estados, según Zandi, ya se encuentran en una fase de recesión. Connecticut, Delaware, Georgia, Illinois. la lista es extensa y revela una fragilidad generalizada, especialmente en aquellos estados cuya Economía depende de actividades como la producción de bienes, la agricultura, la manufactura ligera o la minería. Zandi culpa en parte de las tarifas impuestas por la administración Trump y los recortes federales de empleos.

¿Cómo prepararse para lo peor?

¿Cómo prepararse para lo peor?

Si bien no hay motivos para entrar en pánico, sí es crucial actuar con previsión. Un fondo de emergencia es, quizás, el primer paso. Según un estudio de U.S. News & World Report, un alarmante 42% de los estadounidenses carece de este colchón de seguridad vital. Se recomienda tener al menos tres meses de gastos cubiertos, idealmente seis. Una cuenta de ahorro de alto rendimiento, como las que ofrece Wealthfront, puede ser una excelente opción para mantener la liquidez y obtener un rendimiento competitivo, con tasas de interés que superan con creces las de los bancos tradicionales.

Además de proteger su liquidez, es fundamental reducir la deuda, especialmente aquella con altos intereses. Existen diversas estrategias para lograrlo, como el método avalancha (priorizando las deudas con mayor interés) o el método bola de nieve (enfocándose primero en las deudas más pequeñas).

Oportunidades en tiempos turbulentos

Pero la precaución no debe impedir explorar alternativas de inversión. En tiempos de recesión, los mercados bursátiles suelen sufrir pérdidas. Diversificar la cartera hacia activos más resilientes, como el sector inmobiliario o el arte, podría ser una estrategia inteligente.

Arrived ofrece la posibilidad de invertir en acciones de viviendas vacacionales y de alquiler, sin necesidad de lidiar con las complicaciones de ser propietario. Con una inversión mínima de $100 y el respaldo de Jeff Bezos, incluso los pequeños inversores pueden acceder a este mercado. Para aquellos con mayor capital, Lightstone DIRECT brinda acceso a oportunidades inmobiliarias institucionales, eliminando intermediarios y permitiendo una inversión directa en multifamily y propiedades industriales.

Finalmente, el arte, con su baja correlación con los mercados bursátiles, puede ser un refugio seguro. Plataformas como Masterworks democratizan el acceso a este mercado, permitiendo invertir en obras de artistas de renombre como Banksy o Picasso. La reciente venta de una pintura de Elizabeth Peyton en tan solo 17 días, con una rentabilidad del 22.9%, es un claro ejemplo del potencial de este activo.

La situación es delicada, pero no irreversible. La clave está en la preparación y en la capacidad de adaptarse a un entorno económico incierto. La historia nos enseña que las crisis económicas, aunque dolorosas, también pueden generar oportunidades para aquellos que están dispuestos a aprovecharlas.