Tarifas y pesos: el comercio norteamericano cambia de rumbo
Las cifras de febrero revelan una realidad incómoda para el comercio entre Estados Unidos, México y Canadá: las tarifas no están frenando el flujo de mercancías, sino redefiniéndolo. Lo que se observa no es un estancamiento, sino una reorganización forzada por la incertidumbre y las fluctuaciones cambiarias, con implicaciones directas para el sector del transporte y la cadena de suministro.
México: menos impuestos, más estrategia
El dato más llamativo proviene de México, donde los ingresos aduaneros han caído un 13% interanual en los primeros dos meses del año, a pesar de que los volúmenes de comercio se mantienen relativamente estables. Esto no es un colapso comercial, sino una adaptación. Las empresas están encontrando maneras de minimizar su exposición a las tarifas, ya sea renegociando contratos, reestructurando sus cadenas de suministro o incluso reclassificando sus productos. La caída del 22.6% en el IVA recaudado por importaciones, junto con un descenso del 7% en los aranceles, habla de un cambio profundo en las prácticas comerciales.
La debilidad es especialmente notable en las aduanas terrestres, con una caída del 18.2% en los ingresos y un 8.1% en el valor declarado de las mercancías. Gateways clave como Nuevo Laredo, Tijuana y Ciudad Juárez, que tradicionalmente bullen de actividad, muestran una desaceleración. Pero, a la vez, el fortalecimiento del peso mexicano, alrededor de un 15.7% en febrero, está erosionando la base imponible, complicando aún más el panorama fiscal.

Canadá: importaciones en aumento, déficit en expansión
Contrastando con la situación mexicana, Canadá ha experimentado un aumento récord en las importaciones, impulsado por la demanda de metales, vehículos e industrial. El déficit comercial del país se ha ampliado a 5.7 mil millones de dólares, el más alto desde agosto. Este comportamiento sugiere que las empresas canadienses están anticipando nuevas barreras comerciales o buscando diversificar sus fuentes de suministro, acelerando sus compras para evitar futuros incrementos en los costos.

Estados unidos: el déficit se amplía, méxico en la mira
En Estados Unidos, la balanza comercial se ha deteriorado, con un déficit de 57.3 mil millones de dólares en febrero. Las importaciones de México han contribuido significativamente a este aumento, con un incremento de 4.1 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones a México han disminuido. La realidad es clara: la reconfiguración del comercio no está frenando el flujo de bienes, sino redirigiéndolo.
Nuevos jugadores logísticos: arvato y tramontina apuestan al futuro
Mientras el panorama comercial se redefine, empresas como Arvato están expandiendo su infraestructura logística en Texas, con una nueva planta de 270,000 pies cuadrados, para dar soporte al auge de los centros de datos y la inteligencia artificial. Paralelamente, Tramontina ha inaugurado una planta de fabricación de utensilios de cocina en el Estado de México, buscando agilizar su distribución en América del Norte y Latina. Estas inversiones son una muestra de la confianza en la región y la adaptación a las nuevas dinámicas del mercado.
En definitiva, los datos de febrero pintan un cuadro complejo: las tarifas no están deteniendo el comercio, sino forzando a las empresas a ser más creativas y a buscar nuevas formas de optimizar sus cadenas de suministro. El sector del transporte, particularmente el de transporte transfronterizo, deberá adaptarse a estas nuevas realidades, con posibles desplazamientos en las rutas y volúmenes de carga. La capacidad de anticipar y responder a estos cambios determinará el éxito de las empresas en el nuevo mapa comercial norteamericano.
