Wall street se hunde aunque trump frena sus misiles contra irán
El parqué se niega a creer en el alto el fuego. El S&P 500 encadena cinco semanas en rojo, su racha más larga desde 2020, y el Dow se sitúa a un paso del -10 % desde su récord de febrero. La promesa de Donald Trump de posponer diez días más los bombardeos a infraestructuras energéticas iraníes no consiguió frenar la sangría: el Nasdaq ya pierde más del 10 % y entra en corrección.

Petróleo y oro, los únicos que festejan
Mientras los índices se desploman, el Brent se acerca a los 104 $ el barril y el oro se dispara tras tocar mínimos de 2026. El Tesoro a 10 años se dispara hasta el 4,44 % y el dólar se aprecia. El mensaje es claro: el mercado descontaba un conflicto limitado; ahora teme una escalada abierta.
El Pentágono estudia desplegar hasta 10.000 soldados en la región para ampliar el menú de opciones militares mientras se retoman las conversaciones diplomáticas. Los inversores interpretan que la pausa es solo eso: una pausa. El riesgo geopolítico sigue coleando y la volatilidad del VIX se mantiene por encima de 25 puntos.
En la trinchera de las corporaciones, los números tampoco ayudan. Las revisiones de beneficios para el tercer trimestre se recortan por quinto mes consecutivo y la rentabilidad por dividendo del S&P apenas supera la del bono de referencia. Con la liquidez restringida y los fondos de cobertura reduciendo apalancamiento, los rebotes duran horas, no días.
La clave está en el flujo de caja, no en los titulares. Hasta que el petróleo no baje por debajo de 90 $ o no aparezca un alto el fuego verificable, los algoritmos seguirán vendiendo rallies. El ciclo de cinco semanas de caídas podría convertirse en seis. Y entonces sí que hablaremos de mercado bajista, no de simple corrección.
