Abel despeje: berkshire hathaway cambia el rumbo tras la retirada de buffett

La mítica Berkshire Hathaway, construida con el ojo estratégico de Warren Buffett, ha dado un giro inesperado. Tras más de medio siglo con el ‘Oracle of Omaha’ al frente, Greg Abel toma las riendas, y las primeras señales son contundentes.

La venta masiva de amazon: un señal de cambio

El primer trimestre ha sido una vorágine. Abel ha iniciado una ola de salidas, comenzando con la venta de 2,276,000 acciones de Amazon, un movimiento que, lejos de ser una simple liquidación, parece ser una clara señal de reajuste. Buffett, en su último trimestre, ya había reducido drásticamente su posición en la gigante del comercio electrónico, anticipando quizás esta decisión.

La cifra es significativa: 77% de la participación original. En 2019, Berkshire adquirió esas acciones, y el resultado ha sido una escalada impresionante, un rally del 1600% ajustado por dividendos. Pero Abel parece priorizar el valor sobre el crecimiento desmedido.

Alphabet: la nueva obsesión de abel

Alphabet: la nueva obsesión de abel

Mientras Amazon se desvanece, la apuesta de Abel ha sido radicalmente diferente: Alphabet, la empresa matriz de Google, ha visto un aumento masivo en su participación. Se han adquirido 36,403,656 acciones Clase A y 3,585,215 acciones Clase C, transformando a Alphabet en una de las inversiones principales de la compañía.

El monopoly digital y la ia: la clave del éxito

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Este cambio no es una casualidad. Abel, como Buffett antes que él, busca negocios con moats defensibles, barreras de entrada sólidas. Google, con su dominio abrumador del mercado de búsquedas (89-93% del tráfico mundial) y su creciente imperio en publicidad y servicios en la nube (AWS, que supera a sus competidores), encaja perfectamente en esa estrategia. La integración de la inteligencia artificial, especialmente en Google Cloud, con un crecimiento del 63% en el primer trimestre, sugiere que Alphabet está apostando por un futuro en el que la capacidad de procesar y analizar datos sea la moneda de cambio.

Si bien Amazon cotiza ahora a 270,49 dólares, su ratio P/E de 32 refleja una valoración que, según Abel, no se alinea con su potencial real. Alphabet, aunque no es una ganga, ofrece un ratio P/E de 17, una diferencia notable que indica una oportunidad de valor.

La decisión de Abel es clara: se aleja del crecimiento a toda costa y se centra en empresas con fundamentos sólidos y un futuro prometedor. El legado de Buffett, en manos de Abel, se redefine con una mirada más pragmática y calculadora.