Altria invade ee.uu. con sus bolsitas de nicotina sin humo: el último intento de salvar la vaca lechera del tabaco
Altria ha puesto el turbo a su apuesta por la on! PLUS, la bolsita de nicotina que se disuelve entre la encía y el labio sin necesidad de humo, fuego ni vergüenza. La FDA acaba de abrirle las puertas de la gran distribución y la ex tabaquera más poderosa de Estados Unidos pasará de vender el producto en apenas tres estados a plantarlo en cada gasolinera, kiosco y supermercado del país. La jugada suena a golpe de timón, pero el mar sigue siendo el mismo: el tabaco convencional se hunde y los sustitutos apenas logran mantener la cabeza fuera del agua.
La cuenta atrás del cigarro tradicional
El dato es demoledor: en 1954 el 54 % de los adultos estadounidenses fumaba; hoy apenas el 11 % enciende un Marlboro. La caída no es coyuntural, es geológica. Altria lo sabe y por eso desembolsó 2.750 millones en 2023 para hacerse con el control total de Helix Innovations, la marca on!. El negocio de las bolsitas de nicotina creció un 4 % en 2024 y este año lleva un ritmo similar, pero el volumen sigue siendo una gota en el océano de los 21.000 millones de dólares que factura la compañía.
El problema es que la migración interna no suma: los ex fumadores no pasan masivamente a on!, sino que se dispersan entre chicles de nicotina, vaporizadores NJOY (también de Altria) o directamente al abstinencia. Resultado: la división de tabaco sin humo apenas representa un tercio de la facturación y dentro de ese tercio Copenhagen y Skoal —las viejas raciones de mascar— siguen pesando más que las modernas bolsitas.

Dividendo farón frente a crecimiento fantasma
El mercado no se deja embaucar por la expansión nacional de on! PLUS. El título cotiza a 6,7 veces beneficios y ofrece un dividendo del 6,7 %, una tentación para los fondos de renta fija que buscan cobertura contra la inflación. Altria genera tanto cash que puede permitirse elevar el dividendo 56 años seguidos aunque el negocio se contraiga. La ecuación es sencilla: menos cigarros vendidos, menos inversiones en plantas, más dinero para repartir. El accionista cobra, pero no crece.
La expansión nacional de on! aportará unos 150 millones adicionales en 2026 si todo va bien, según los cálculos internos que filtran los analistas de Barclays. Cifra ridícula cuando la compañía pierde más de mil millones al año por la erosión del volumen de cigarrillos. El efecto psicológico, eso sí, es inmediato: los inversores que han aguantado el castigo del ESG ven un rayo de esperanza y reducen la presión vendedora.
La moraleja es clara: Altria no va a desaparecer, pero tampoco va a duplicar su valor. Será un pozo de dividendos mientras dure, un ave fenix que se despluma lentamente y reparte las plumas entre sus accionistas. Comprar MO en 2026 es apostar a que la vaca lechera siga dando leche aunque ya no pastoree en los prados del crecimiento. La nicotina sin humo es el último truco del mago, pero el público ya ha visto la doble carta.