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Amazon cae 11% pero wall street ya apuesta por su regreso

Hay una tensión interesante en lo que está haciendo Amazon ahora mismo. La acción lleva un 11% de caída en lo que va de año, pero los analistas de Citi y JPMorgan acaban de subir sus objetivos de precio a 285 dólares, desde los 265 previos. El mercado, en apariencia, está mirando más lejos que el calendario.

Aws acelera y el negocio de ia empieza a justificar el optimismo

El cuarto trimestre de 2025 dejó una señal difícil de ignorar: los ingresos de AWS crecieron un 24% interanual hasta los 35.600 millones de dólares, el ritmo más alto en 13 trimestres. El margen operativo se mantuvo en el 35%. No es un accidente. Es la confluencia de una demanda real de cargas de trabajo de inteligencia artificial con una infraestructura que Amazon lleva años construyendo en silencio.

Citi proyecta que AWS crecerá entre un 28% y 29% en 2026, y que esa cifra podría escalar hasta el 37% en 2027 cuando maduren las alianzas con Anthropic y OpenAI. Andy Jassy, el consejero delegado, no esconde sus ambiciones: habla de AWS como un negocio capaz de generar 300.000 millones de dólares anuales en una década. Es una cifra que suena a promesa electoral, pero tiene una base de ingeniería detrás que merece tomarse en serio.

Los chips propios, Trainium y Graviton, ya generan más de 10.000 millones de dólares anuales. Eso no es un experimento. Es una línea de negocio.

El precio del crecimiento: 200.000 millones en capex y el flujo de caja por los suelos

El precio del crecimiento: 200.000 millones en capex y el flujo de caja por los suelos

Lo que nadie cuenta es que este crecimiento tiene un coste que ya se siente en los estados financieros. Amazon planea desembolsar cerca de 200.000 millones de dólares en inversión de capital durante 2026, destinados a infraestructura de IA, chips, robótica y satélites. Para entender la magnitud: en 2024 el capex fue de 83.000 millones, en 2025 subió a 131.800 millones. El salto propuesto para este año supone otro 51,7% adicional.

La consecuencia directa ya es visible. El flujo de caja libre cayó un 70% en 2025, desde los 38.200 millones de 2024 hasta apenas 11.200 millones. El flujo de caja operativo, en cambio, creció un 20% hasta los 139.500 millones. La diferencia entre ambas cifras es exactamente el tamaño del agujero que está abriendo la inversión en infraestructura.

Esto no es necesariamente una señal de alarma, pero sí obliga a hacer una pregunta incómoda: si la demanda de cargas de trabajo de IA no absorbe la nueva capacidad al ritmo esperado, Amazon estará sentada sobre una infraestructura sobredimensionada con márgenes erosionados. Ese es el riesgo real que el mercado está calibrando.

La publicidad, el negocio que financia la guerra

La publicidad, el negocio que financia la guerra

Hay un segundo motor que los titulares suelen olvidar. El negocio publicitario de Amazon creció un 23% interanual en el cuarto trimestre de 2025, hasta los 21.300 millones de dólares. Y a diferencia de AWS o la logística, la publicidad escala sin requerir un capex comparable. Cada dólar incremental que entra por sponsored listings, Prime Video o herramientas para vendedores llega al margen con mucha menos fricción.

Jassy lo explicó con una claridad que pocas veces se escucha en las conference calls: la combinación de señales de compra, navegación y streaming con modelos de machine learning les permite ofrecer publicidad que el usuario no percibe como ruido. Eso es lo que sostiene el crecimiento del negocio.

La publicidad ya no es un complemento. Es el colchón financiero que permite a Amazon financiar una carrera de infraestructura que ninguna empresa de publicidad pura podría costear.

Lo que dice la valoración hoy

Con una capitalización de mercado de 2,14 billones de dólares, un precio de acción en torno a los 201 dólares y un precio objetivo medio de los analistas en 281 dólares, el potencial implícito es del 40%. El ratio precio-beneficio forward se sitúa en 25,7 veces, con un crecimiento anual esperado del BPA del 14,5% en los próximos dos años.

No es una ganga obvia. Pero tampoco es una burbuja si AWS sostiene márgenes por encima del 30% mientras la publicidad sigue componiéndose. El problema es que ambas condiciones tienen que cumplirse simultáneamente, y el mercado lleva meses sin estar seguro de que eso vaya a ocurrir.

Microsoft y Alphabet están en la misma carrera. Todos están gastando como si la demanda fuera a ser infinita. La diferencia con Amazon es que tiene dos negocios de alto margen, no uno, para absorber el impacto mientras espera que la inversión madure. Eso no garantiza nada, pero sí cambia el perfil de riesgo. Y en Wall Street, el perfil de riesgo lo es casi todo.