Amazon se desploma al filo de los 200 dólares y el mercado ya teme que su apuesta ia se le vaya de las manos
Wall Street ha dicho basta. Amazon ha perforado los 200 dólares en plena sesión y el 13 % de caída en lo que va de año es solo la punta del iceberg: los inversores empiezan a contar los billetes que la compañía va a quemar en inteligencia artificial y no cierran la cuenta.
El título cerró en 200,3 dólares tras tocar un mínimo de 199,1, arrastrado por un doble frente: la rotación global aleja el capital de las ‘big tech’ con alta voracidad de capex y, dentro de la casa, el plan de 200 000 millones para 2026 en IA empieza a oler a sobreinversión sin retorno inmediato.
El flujo de caja se queda corto cuando más se necesita
La advertencia está en los números que Amazon prefiere no destacar. El free cash flow del ejercicio 2025 se derrumbó un 66 %, hasta 11 190 millones, mientras el gasto en infraestructuras se disparó a 131 820 millones. Con 200 000 millones previstos para este año, la brecha se agranda y la pregunta es quién pagará la fiesta si los ingresos no aceleran al mismo ritmo.
Andy Jassy asegura que cada dólar invertido en centros de datos y chips propios generará ‘fuerte retorno de capital a largo plazo’. El mercado ya no compra promesas a largo plazo cuando la recesión llama a la puerta: el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se quedó en 56,4, territorio que históricamente anticipa contracción del gasto minorista, la gallina de los huevos de oro de Amazon.

Fugas en el laborio de chips annapurna
La fuga de talento duele más que la sangría de caja. Gadi Hutt, director de producto e ingeniería de clientes, acaba de dejar Annapurna Labs, la división que debe competir con NVIDIA. Antes lo hizo Rami Sinno. Dos pies fuera en cuatro meses en el núcleo del plan para desinflar la dependencia del GPU de Jen-Huen Hsu. La continuidad del roadmap interno empieza a parecer un cromo.
El miedo se contagia a Reddit: el sentimiento en r/stocks pasó de 70 (compra feroz) a 48 (neutral) en tres días. El algoritmo ya no chiva optimismo.
Aun así, alguien sigue apostando. El consenso de analistas fija un precio objetivo de 279,5 dólares, 39 % por encima del cierre. La razón: AWS creció un 24 % interanual en el cuarto trimestre y la publicidad lo hizo al 23 %. La maquinaria de ingresos sigue viva, solo que ahora debe demostrar que puede autofinanciar la revolución sin ahogarse en el intento.
El próximo parte clave llegará con los resultados del primer trimestre. Si Jassy no dibuja un horizonte de cash flow positivo antes de que finalice 2026, los 200 dólares dejarán de ser suelo para convertirse en techo. La economía real, la que compra lavadoras y suscripciones Prime, no está para titulares de IA que no traduzcan beneficios en menos de dos años. La tregua se acabó.