Amazon se juega $200 mil millones para rescatar su tren y zoox quiere ser el as de oros
Wall Street castiga a Amazon con un 20 % de caída desde sus máximos, pero la compañía acaba de sacar dos ases bajo la manga: un mega acuerdo con OpenAI y la expansión de su flota de robotaxis Zoox que podrían reescribir el guion de ingresos antes de que termine la década.
El cheque de $50 mil millones que calla a los pesimistas
AWS cerró el cuarto trimestre con un crecimiento del 24 %, su ritmo más fuerte en cuatro años. El motor recién engrasado: OpenAI migrará 138 mil millones de dólares en consumo de nube a los centros de datos de Amazon durante los próximos ocho años. La clave no es solo el dinero, sino el anclaje tecnológico: 2 gigavatios de capacidad en chips Trainium, el silicio diseñado por la propia Amazon para adiestrar modelos de inteligencia artificial sin depender de NVIDIA. Con Anthropic ya operando más de un millón de esos procesadores, la entrada de OpenAI legitima la apuesta casera de silicon.
El golpe de efecto se notará en Bedrock, la plataforma de generative AI de AWS. Allí desembarcará un entorno de ejecución “stateful” que recuerda contexto entre sesiones, algo que Microsoft no puede ofrecer porque su contrato con OpenAI se limita a APIs sin memoria. En la práctica: empresas que quieran crear “companeros de trabajo” digitales —agentes que repasan datos internos durante semanas— tendrán que pasar por Amazon. La brecha parece técnica, pero traducida a facturación es un filón recurrente de suscripciones cloud.

Zoox sale de las vegas con 350 mil viajes gratis y planes de taxi de pago
Mientras tanto, en el asfalto, Zoox aterriza en Austin y Miami después de transportar un cuarto de millón de pasajeros de forma gratuita en Las Vegas y San Francisco. La startup que Amazon compró en 2020 acaba de solicitar permiso a la Administración Nacional de Seguridad en Carreteras para cobrar por hasta 2.500 viajes autónomos. La respuesta regulatoria llega el 10 de abril; si es favorable, la compañía saltará de demo a modelo de negocio en tiempo récord.
Ni Google ni Tesla duermen: Waymo ya factura 14 millones de viajes al año y prevé un millón semanales en 2026. Uber, por su parte, coloca a Zoox en cuarta posición con una cuota estimada del 12 % para 2032, detrás de Waymo, Tesla y la propia Uber. Aun así, el pastel sobre el que pelean supera el billón de dólares solo en EE. UU., según Morgan Stanley. Para Amazon, que ya domina comercio electrónico, publicidad y cloud, los robotaxis serían su cuarta columna de ingresos recurrentes.
El reto inmediato es justificar el capítulo de inversiones: 200 mil millones de dólares en gasto de capital este año, parte destinado a data centers y flota autónoma. El mercado lo interpreta como riesgo ante un posible frenazo del consumo si el petróleo sigue subiendo por la escalada de tensión entre EE. UU. e Irán. Pero la lógica interna de Amazon es la misma de siempre: quemar caja hoy para ser dueña del tablero mañana. Con OpenAI dentro de su nube y Zoox a punto de meter la llave en el switch de ingresos por viaje, los 200 mil millones parecen menos una apuesta y más el precio de entrada para no compartir el podio con nadie.