Applovin se desploma 45% y wall street grita: es una ganga
Wall Street llora. AppLovin se ha dejado un 44% en el suelo en lo que va de año y nadie parece escuchar el grito de “¡rebaja!” que repiten los analistas. Evercore ISI pone el foco en la bomba de valor que nadie toca: precio objetivo 750 dólares, 75% de upside desde el cierre del lunes. La acción se niega a rebotar y el mercado, como siempre, confunde ruido con señal.
El negocio crece, el precio se hunde
La última carta de presentación la firmó la propia compañía el 11 de febrero: +88% de beneficio ajustado por acción y +66% de ingresos, hasta 1.660 millones. La respuesta bursátil fue un guillotinazo del 18% en 24 horas. ¿El motivo? El fantasma de la SEC ronda sus prácticas de recolección de datos y los shorts siguen soltando dosis de desconfianza cada mes.
La ironía es demoledora: mientras los anunciantes de videojuegos le entregan cada vez más presupuesto a la plataforma de AppLovin, los inversores corren en dirección contraria. Evercore ISI recuerda que el EV/EBITDA 2027 se contrae a 14,6×, una cifra que huele a suelo técnico en un sector que se paga por triplicado cuando sopla el viento a favor.

La guerra y la ia que no tanto
Detrás del pánico aparecen dos temores recurrentes: la inteligencia artificial de Anthropic y OpenAI que, se supone, dejará obsoletos los algoritmos de adquisición de usuarios, y el conflicto en Irán que encarece el petróleo y amenaza con recortar el gasto publicitario. En la práctica, los anunciantes consultados por Evercore ISI mantienen la mano en el fuego: siguen migrando cartera hacia AppLovin y el e-commerce, la nueva gallina de los huevos de oro, empieza a despegar dentro de su software.
Needham repite la letanía: precio objetivo 700 dólares y “datos sólidos” en la rampa comercial. El consenso de FactSet apunta al 651,78 dólares, es decir, casi un 75% de potencial que el gráfico se niega a descontar.
¿Dónde está el fondo?
La volatilidad anual supera el 6% de rango verdadero medio. Traducción: cualquier día puede regalar un altibajos de dos dígitos sin despeinarse. El Composite Rating de IBD se queda en 52/99, lejos del 90 que exige el club de élite del crecimiento. No es un valor para estómagos delicados, pero tampoco una quiebra en ciernes.
El caso AppLovin huele a trinchera entre dos bandos: los que creen que la perfección contable se romtará cuando la SEC apriete y los que ven en cada informe short una cortina de humo para comprar barato. Mientras, la compañía sigue facturando a ritmo de empresa emergente y cotizando como si fuera tabacalera en declive.
La moraleja la deja el propio mercado: cuando los fundamentales gritan y el precio susurra, una de las dos voces miente. Los números, al menos, no conocen de dramatismos bursátiles. AppLovin ganó 3,24 dólares por acción en el cuarto trimestre y ya vale la mitad que hace tres meses. La cuenta atrás para saber quién leía bien la partida acaba de empezar.