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Ariel focus fund cierra 2025 con -0,5% en el cuarto, pero +20,97% en el año

Los gestores de Ariel Investments saben que los trimestres se olvidan y los años se recuerdan. Su ariel focus fund perdió medio punto en el último tramo de 2025 mientras el S&P 500 subía un 2,66% y el Russell 1000 Value se anotaba un 3,81%. La cartera, sin embargo, dobló a ambos índices en doce meses con un 20,97% que deja en evidencia la rentabilidad de la paciencia.

Johnson & johnson, el ancla defensiva que subió tras repuntar guía

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El fondo no vendió ni una acción en el cuarto trimestre; solo compró, y lo hizo en un proveedor de seguridad digital que no desvela. Su apuesta visible sigue siendoJohnson & Johnson, que aportó alrededor de un tercio de la capitalización total de la cartera. La farmacéutica cerró el 30 de marzo a 242,49 dólares, lejos del mínimo anual de 141,50 y rozando el techo de 251,71. El impulso llegó cuando la compañía elevó su previsión de ingresos para todo el ejercicio y presentó datos sólidos de Carvykti y Rybrevant, dos oncólogos que empiezan a compensar la caída de las patentes legacy.

La concentración del mercado en los gigantes de la IA preocupa a los gestores. «La dispersión va a crecer y con ella la oportunidad para quien sepa leer balances, no titulares», advierten en la carta a los inversores. El equipo cree que la Reserva Federal ya no tiene margen para sorpresas alcistas y que la desaceleración del empleo puede lastrar beneficios en el consumo discrecional, pero también abrir huecos de valor en sectores olvidados.

La posición en J&J forma parte de esa tesis: farmacéutica con free-cash-flow superior a 22.000 millones anuales, pipeline en fase III y múltiple de 14 veces beneficios 2026, un 30% por debajo de la media del sector. Con 104 hedge funds dentro del accionariado —uno más que en septiembre—, el título deja de ser un secreto, aunque sigue siendo un refugio barato si la volatilidad regresa.

El fondo cierra el ejercicio con la frialdad de quien sabe que el próximo trimestre puede ser peor, pero también con la certeza de que las compañías que generan caja sin pedir préstamo suelen pagar la diferencia cuando el viento cambia de dirección.