Arm se desploma 5,8 %: el chip que prometía 15.000 m$ anuales choca con el miedo a irán
La guerra en Irán ha colocado a Arm Holdings en el punto de mira de los vendedores. El fabricante británico de diseños de semiconductores cerró la sesión de este jueves con un desplome del 5,8 % después de que varios gestores de riesgo elevaran la probabilidad de recesión en EE. UU. al 49 % y la OCDE disparara su pronóstico de inflación para 2026 hasta el 4,2 %, casi el doble del objetivo de la Reserva Federal.

El negocio que sedujo a meta y a openai
Hace apenas 72 horas, René Haas, consejero delegado de Arm, aseguraba que su nuevo procesador AGI CPU —el primer chip de centro de datos diseñado por la propia compañía— facturaría 15.000 millones de dólares anuales en 2031. Meta, OpenAI y Cloudflare ya firmaron como clientes. El anuncio disparó la acción y multiplicó por 2,85 su cotización en los últimos tres años. Pero el entusiasmo duró lo que un suspiro.
Los inversores han empezado a cobrarse beneficios. La lógica es fría: si el petróleo sigue al alza y la inflación se enquista, la Fed se verá obligada a mantener tipos más altos durante más tiempo. El consumo se resiente, las grandes corporaciones tecnológicas recortan capex y los pedidos de chips se congelan. Nadie quiere quedarse con el último turno del baile.
El índice Nasdaq ha entrado en corrección y Arm, por mucho potencial que tenga, no es un refugio. Los fondos de cobertura que se subieron al carro de la inteligencia artificial ahora liquidan posiciones para recomprar deuda del Tesoro que rinde cerca del 5 %. El flujo de caja vence al cuento de hadas.
Wall Street ha aprendido la lección: cuando el riesgo geopolítico se dispara, las promesas de futuro se descuentan al presente. Los 15.000 millones de 2031 bien podrían convertirse en cero si la recesión llega antes. Y en el mercado de semiconductores, el timing lo es todo.
