Así ha crecido tu talón de cheques si compraste 100 títulos de realty income hace diez años
El 15 de abril tu móvil sonará con el aviso de ingreso: 27,86 dólares por solo tener 100 títulos de Realty Income en 2016. La cifra parece modesta, pero es la punta del iceberg de una máquina de cobrar que lleva 670 meses sin fallar.
Cuando la acción rondaba los 57 dólares, desembolsar 5.700 parecía un boleto caro para un REIT que paga el 90 % de sus beneficios. Hoy ese mismo paquete genera 334 dólares anuales, un 5,86 % sobre el capital original, por encima del 5,35 % que cobra quien entre ahora. El truco: un split excéntrico en 2021 que convirtió cada 1.000 títulos en 1.032, y un dividendo mensual que se ha elevado 134 veces desde 1994.

El alquiler que sube solo un punto por encima de la inflación
Realty Income firma contratos triple-net: el inquilino paga impuestos, seguro y mantenimiento. A cambio, la empresa se asegura rentas que crecen unos puntos por encima del IPC sin desembolsar un céntimo más. Esa fórmula le ha permitido absorber crisis inmobiliarias, rebajas de tipos y ahora la subida exprés del coste del dinero.
¿El riesgo? El precio de la acción ha retrocedido un 18 % desde máximos de 2020, lastrado por la deuda a tipo variable que refinancia al 5 %. Pero el flujo operativo sigue creciendo a doble dígito y la ocupación se mantiene por encima del 98 %. El mercado castiga la prima de riesgo, no el negocio.
Quien entró en 2016 ya recuperó el 60 % de la inversión en forma de cash, y aún conserva el mismo número de metros cuadrados repartidos entre más de 13.000 inquilinos. El dividendo no es un regalo: es el alquiler que cobras por ser casero de Wall Street sin tener que atender averías. Y, de momento, el inquilino sigue pagando puntualmente el día 15.
