B2gold se dispara: c$9.5 por título y un proyecto canadiense que cambia el juego
Mientras la mayoría de mineras duermen la siesta del oro, B2Gold acaba de recibir un espaldarazo que la sitúa en la órbita de los 'penny stocks' con más recorrido. Brian Quast, analista de BMO Capital, repite su recomendación de compra y fija el objetivo en C$9.5 por acción. La razón: un pequeño gran pájaro llamado Goose que empezará a volar en 2026.
Goose, la mina que nace en medio del hielo
El proyecto Goose, en Canadá, no es solo una nueva fuente de oro: es la válvula de escape de la tesorería de B2Gold. Quast calcula que, una vez se completen las entregas prepago, el flujo de caja libre se disparará en la segunda mitad de 2026. Y ahí no acaba la historia: la compañía ya estudia aumentar el throughput, lo que traduce en más onzas por año y un AISC (coste mantenido por onza) más bajo durante toda la vida de la mina.
El modelo de valoración de BMO ha absorbido los recortes de reservas y el encarecimiento de costes operativos. El resultado: un impacto 'limitado' en el valor neto del activo. Traducción: la caída de la acción ya descontó los males y ahora prima el potencial.

Fekola, masbate y otjikoto: la base que sostiene el castillo
El portafolio de B2Gold sigue repartido entre la robusta Fekola (Malí), la veterana Masbate (Filipinas) y la eficiente Otjikoto (Namibia). Tres activos que, pese a los inevitables vaivenes geopolíticos, siguen aportando estabilidad de producción y algo que escasea en el sector: cash flow positivo.
El Gramalote colombiano, aún en fase de estudio, sigue en la nevera. No es prioritario, pero conserva valor de call option sobre el precio del oro.
La acción cotiza en torno a C$3.8 en Toronto. El upside implícito: cerca del 150%. Dosis alta, pero no descabellada si Goose cumple. El mercado ya no castiga a las mineras por ser mineras; castiga a las que no generan caja. B2Gold, con Goose en el horizonte, apunta a formar parte del segundo grupo.
Wall Street empieza a mirar el ticker BTG con menos desdén y más envidia. El oro de los penny stocks ya tiene nombre propio.
