Bank of america paga $72,5 millones por el caso epstein
Bank of America acordó pagar 72,5 millones de dólares para cerrar la demanda interpuesta por una presunta víctima de Jeffrey Epstein. El acuerdo, presentado ante los tribunales el pasado viernes, llega semanas antes de que el juicio estuviera programado para arrancar en mayo. Rápido, limpio y sin admisión de culpa. Así es como el segundo banco más grande de Estados Unidos prefiere enterrar este capítulo.
El acuerdo que el banco no quería llamar derrota
La mediación que desembocó en este pacto se cerró el 11 de marzo, con la intervención de un exjuez federal que ya había actuado como mediador en el caso similar contra JPMorgan Chase. El juez del Distrito de Nueva York, Jed Rakoff, tiene previsto revisar los términos en una audiencia este jueves.
El banco emitió un comunicado que merece leerse con calma: «No facilitamos delitos de tráfico sexual», insistió un portavoz, añadiendo que la resolución «permite cerrar este asunto». La fórmula es conocida: no es una derrota, es una «resolución». No es culpa, es «cierre». El lenguaje corporativo siempre tiene una salida de emergencia.

Quiénes son las mujeres que integran la demanda colectiva
El acuerdo no beneficia solo a la demandante identificada como Jane Doe. La clase de afectadas incluye a todas las mujeres que sufrieron abuso sexual o tráfico por parte de Epstein, o de personas vinculadas a su red, entre el 30 de junio de 2008 y el 6 de julio de 2019. La compensación individual variará según la gravedad del abuso, la duración de la relación con Epstein y el grado de cooperación con investigaciones gubernamentales.
Los abogados David Boies, del bufete Boies Schiller Flexner, y Bradley Edwards, de Edwards Henderson, podrían reclamar hasta el 30% del monto total en concepto de honorarios. Los mismos letrados que en 2023 llevaron casos similares contra JPMorgan y Deutsche Bank. Una especialización que, a estas alturas, tiene su propia economía de escala.
Lo que el juez rakoff ya había visto venir
La historia judicial de este caso tiene sus propios giros. En enero, Rakoff desestimó todas las reclamaciones contra BNY —el otro banco demandado en octubre de 2025— pero permitió que dos de las seis acusaciones contra Bank of America siguieran adelante. Una de ellas: que el banco había obstruido la aplicación de leyes contra el tráfico de personas.
En febrero, el mismo juez fue más explícito. Señaló que la demanda enmendada «afirma de forma plausible que el banco hizo la vista gorda ante estas alegaciones repetidas y detalladas. al no realizar absolutamente ninguna diligencia debida». No es una condena. Pero tampoco es un elogio.
Entre las transacciones señaladas: Leon Black, exdirector ejecutivo de Apollo Global Management, transfirió aproximadamente 170 millones de dólares a Epstein sin una razón comercial conocida, a través de cuentas vinculadas al banco. Jane Doe también alegó que en 2013 se abrió una cuenta a su nombre en Bank of America, donde fue tratada como «cliente preferente» pese a no tener ingresos, patrimonio ni capacidad de generar renta legítima en Estados Unidos.
El precio de mirar hacia otro lado en la banca
Los números del sector ya forman su propio relato. Deutsche Bank pagó una cifra similar para zanjar su propio caso Epstein. JPMorgan desembolsó 290 millones de dólares en 2023 para cerrar una demanda colectiva de víctimas. Y ahora Bank of America suma sus 72,5 millones a esa contabilidad del silencio institucional.
Tres de los bancos más grandes del mundo. Tres acuerdos millonarios. Ninguna admisión de culpa. El sistema financiero tiene una habilidad extraordinaria para monetizar incluso su propia vergüenza.