Biogen gasta 5.600 millones mientras sus acciones se hunden en pleno rally
Mientras el S&P 500 volaba ayer un 3 %, Biogen se desplomaba más de un 2 %. La razón: antes de la campana de apertura anunció que compra Apellis Pharmaceuticals por 5.600 millones de dólares. A los inversores les olía a desesperación.
El precio de la urgencia: 41 $ por acción en efectivo
La operación, pagada al contado, incluye un plus de 4 $ extras si el fármaco estrella de Apellis, Syfovre, alcanza metas de venta. El medicamento ya está aprobado para la atrofia geográfica secundaria a la degeneración macular, un nicho de alto precio y pacientes cautivos. También entra en el paquete Empaveli, indicado para enfermedades sanguíneas raras. Dos activos, una sola apuesta: devolverle el crecimiento a Biogen.
La dirección lo vende como «refuerzo inmediato de la cartera de inmunología y enfermedades raras». Los fondos lo leen como admisión de que su pipeline interno no da más de sí. Desde que el aducanumab para Alzheimer se quedó en florero, Biogen lucha por encontrar un nuevo pilar que no sea esclerosis múltiple, mercado que se erosiona por la competencia de genéricos.

El mercado castiga la cuenta de resultados futura
Con 28.000 millones de capitalización, desembolsar 5.600 millones supone un 20 % de su valor. La compañía cerró ayer en 183 $, lejos del máximo anual de 202 $, y el volumen se duplicó respecto a la media: venta programada de quienes no quieren financiar la compra con sus ahorros. El margen bruto del 66 % da oxígeno, pero el flujo de caja se resentirá hasta 2027 si Syfovre no alcanza los 1.500 millones anuales que los analistas consideran optimistas.
La moraleja es brutal: en la era de los GLP-1 y la terapia génica, los grandes de la neurología pagan prima por no quedarse atrás. Biogen ha dicho con los pies que prefiere comprar crecimiento antes que inventarlo. El mercado le ha contestado bajando la persiana.