Burry ataca a fannie y freddie: ¿la raíz del problema de la vivienda?
Michael Burry, el famoso inversor que predijo la crisis de 2008, ha encendido la polémica con una carta abierta en X, donde cuestiona la narrativa generalizada sobre la escasez de viviendas en Estados Unidos. Según Burry, el problema no es la falta de construcción, sino una pésima distribución del espacio y políticas gubernamentales que mantienen a Fannie Mae y Freddie Mac en un estado de ineficiencia crónica.
La paradoja del metro cuadrado por persona
Burry argumenta que EE.UU. ya lidera el mundo en metros cuadrados residenciales por persona, lo que contradice la idea de una escasez generalizada. La realidad, según el inversor, es que las casas son cada vez más grandes y están habitadas por menos personas, generando una rigidez en el mercado inmobiliario que dificulta la movilidad y encarece el acceso a la vivienda para los más jóvenes.
“Hemos estudiado la adecuación del espacio residencial por persona y no encontramos ningún problema. Estados Unidos, de hecho, tiene más metros cuadrados residenciales por persona que…” escribió Burry en su publicación, dejando claro su escepticismo ante los diagnósticos simplistas.

La trampa de las tasas ultrabajas y el capital inmovilizado
El inversor señala que las tasas de interés artificialmente bajas tras la pandemia “congelaron” a las familias en sus hogares. Los jubilados se resisten a vender sus propiedades, los compradores primerizos quedan excluidos y la oferta de viviendas de reventa se mantiene en mínimos históricos, no por la demanda, sino por la falta de movilidad.
La cifra es reveladora: el patrimonio neto en viviendas ha alcanzado la friolera de 35 billones de dólares, casi el doble que antes de la COVID-19. Sumado a ello, un 40% de los propietarios son dueños de sus casas en su totalidad, y un 30% compran al contado. Un panorama que, según Burry, se vio exacerbado por las políticas de estímulo y el auge del teletrabajo, que impulsaron la demanda en zonas alejadas de los centros urbanos.
Fannie y freddie: ¿el cuello de botella del mercado?
La crítica más contundente de Burry se dirige a las agencias gubernamentales Fannie Mae y Freddie Mac, que llevan años bajo conservatrices. En su opinión, mantener a estas entidades en ese estado las convierte en “programas públicos lentos” en lugar de empresas de hipotecas impulsadas por el mercado. Burry incluso compartió un video de Bill Pulte mostrando oficinas vacías en Fannie Mae, como ejemplo de la “estagnación institucional” que, según él, afecta al sector.
El patrón de burry: advertencias apocalípticas y silencios abruptos
Este tipo de advertencias apocalípticas, seguidas de un silencio repentino, son una constante en la trayectoria de Burry. Tras predecir una “gran burbuja especulativa” a mediados de 2021, el inversor desapareció de las redes sociales, solo para regresar en 2023 con un simple “Vende”, antes de esfumarse nuevamente. Sus predicciones, aunque a menudo con una precisión temporal imperfecta, suelen marcar el pulso de la euforia y la corrección en los mercados.
¿La solución? reestructuración y movilidad
En lugar de seguir construyendo viviendas costosas en zonas de riesgo, Burry propone incentivar una “reubicación inteligente” del parque inmobiliario existente. Para ello, aboga por recapitalizar a Fannie Mae y Freddie Mac, dotándolas de acceso a los mercados de capitales y gestionándolas con ejecutivos del sector hipotecario, no con burócratas gubernamentales. El objetivo, según el inversor, es aumentar la “velocidad de transacción” y permitir que las familias se muden a viviendas más adecuadas a sus necesidades.
La hora de la verdad ha llegado. Con el mercado inmobiliario en una encrucijada, la voz de Burry, aunque controvertida, obliga a replantearse si la solución a la crisis de la vivienda reside en la construcción de nuevas casas o en una reestructuración profunda del sistema.