Campbell’s paga dividendo y dispara sus acciones: el 5% que nadie esperaba
Campbell’s ha encendido la plancha y las acciones se doran solas. El gigante de la sopa saltó un 4,96 % el viernes hasta 21,99 dólares, su mejor cierre en seis semanas, cuando los fondos se abalanzaron para cobrar el dividendo de 0,39 $ por título antes del cierre del 2 de abril. La jugada es simple: quien tenga las acciones en cartera esa fecha recibirá el ingreso el 4 de mayo. El truco del calendario ha convertido a CPB en uno de los diez valores más observados por los inversores esta semana.
El negocio que hierve por debajo
Pero la olla tiene grietas. La compañía acaba de publicar su segundo trimestre fiscal y los números saben a agua insípida: el beneficio neto cayó un 16 % interanual, de 173 a 145 millones de dólares. Las ventas netas se redujeron un 4,5 %, hasta 2 560 millones, por la mezcla de volúmenes más baja y la fuga de consumidores hacia marcas más baratas. La inflación en los ingredientes y el transporte sigue mordiendo márgenes, y la competencia de snacks saludables le ha arrebatado estantería.
Frente al desgaste, la directiva ha sacado la cuchara grande: 473 millones de dólares siguen sin gastarse en el programa de recompra de acciones. De esa caja, 172 millones provienen de la autorización antidilución de septiembre de 2024 y otros 301 millones de la vieja línea de 2021. La lógica es clara: si no puedes crecer, reduce el número de títulos y eleva el beneficio por acción. El mercado, por ahora, aplaude.

¿Dónde está el sabor real?
El dividendo, eso sí, no es ningún maná. Campbell’s ya pagó los mismos 0,39 $ en febrero, lo que eleva el yield por encima del 3,5 % anual. Un dulce cebo para fondos de ingreso, pero también una señal de que la compañía prefiere repartir efectivo antes que invertir en innovación. El problema: la categoría de sopas enlatadas lleva cinco años en retroceso en EE UU y el negocio de snacks, aunque más dinámico, crece por debajo del 2 %.
La moraleja es de esas que saben a sopa fría: los inversores se lanzan a comprar por el dividendo inmediato, pero el negocio subyace plano. Mientras tanto, en los laboratorios de competidores ya cuecen snacks impresos en 3D y sopas deshidratadas con proteínas vegetales. Campbell’s, de momento, solo ha cambiado el diseño de la lata.
El viernes la acción se disparó, pero la empresa sigue un 28 % por debajo de su máximo de 2023. La recompra de acciones puede maquillar el EPS, pero no añade un solo cliente nuevo. El dividendo reparte caramelos a corto plazo; la receta del futuro, sin embargo, sigue sin condimentos.
