Cathie wood liquida a netflix, broadcom y amd en su mayor venta del año
Cathie Wood desató su venta masiva del año: liquidó participaciones en más de treinta compañías el jueves mientras el mercado aún digiere el nuevo rally de la IA. Entre los descabezados figuran Netflix, Broadcom y Advanced Micro Devices, tres de los principales ganadores recientes. Solo rescató una joya oculta: Tempus AI, una firma de diagnóstico oncológico que apenas cotiza en los radares de Wall Street.
El timing de wood pone en jaque a los bulls de streaming y semiconductores
Netflix acaba de anunciar su aumento de precios en EE.UU.: 2 dólares más en el plan sin anuncios y 1 dólar extra en la versión con publicidad. La acción rebotó 10 % desde que canceló la compra de Warner Bros. Discovery hace un mes, pero Wood prefirió cobrar. Su tesis es clara: la elasticidad del consumidor tiene techo y la desaceleración del crecimiento de ingresos —prevista entre 12 % y 14 % para este año— no da para más apuestas alcistas.
Broadcom, por su parte, multiplicó por seis su valor en cinco años y cotiza en 17 veces las ganancias estimadas para 2025. El negocio de chips para centros de datos sigue en modo ebullición, pero Wood prefiere despejar el tablero antes de que la euforia por la IA encuentre su próximo capítulo de volatilidad.
amd es la más dolorosa para quienes ven la IA como religión: facturó un 34 % más en 2025 y su segmento de data centers creció 39 %. Aún así, Wood recortó. La razón puede estar en el 31 veces beneficio actual que se reduce a 19 en 2026, pero que sigue pareciendo caro si el ciclo de inventarios se invierte.

Tempus ai, la única superviviente del día
Mientras vacía cajas, Wood solo reforzó Tempus AI, una apuesta temprana en genómica y big data contra el cáncer. La empresa no es rentable todavía, pero crece al 60 % anual y posee una base de datos clínicos que escasea en el sector farmacéutico. Para Ark, vale más un dato médico que un GPU si la recesión golpea el gasto corporativo en IA.
La liquidación de Wood no garantiza caída inmediata para los títulos vendidos, pero sí envía una señal de cautela a quienes se aferran a la narrativa de crecimiento infinito. El dinero institucional ya emigra hacia nichos menos saturados. El resto del mercado puede seguirle la pista en las próximas semanas.
