Cloud: la ia dispara la demanda y ubs se atreve a pronosticar un 38% más

La nube está a punto de explotar. Los gigantes tecnológicos, Microsoft, Amazon y Google, se enfrentan a un nuevo año con expectativas de crecimiento récord, impulsados por una demanda sin precedentes de infraestructura de inteligencia artificial.

El auge inesperado del gpu y la apuesta por la ia en la nube

Analistas de UBS apuntan a un incremento del 38% en el crecimiento del cloud en el primer trimestre de 2026 para Microsoft Azure, un 29% para Amazon Web Services (AWS) y un asombroso 58% para Google Cloud. Pero no se trata solo de números; la clave está en la repentina demanda de unidades de procesamiento gráfico (GPU) y, cada vez más, de procesadores centrales (CPU) para alimentar la IA. Esto ha disparado el rendimiento de las acciones de los proveedores de infraestructura cloud, un fenómeno que los inversores ya han detectado.

Las empresas están cambiando drásticamente sus presupuestos informáticos, priorizando la inteligencia artificial y la infraestructura de datos por encima del software tradicional. UBS observa un claro descenso en el gasto en servicios tradicionales y un aumento en la inversión en plataformas cloud, donde las empresas están construyendo sus propias aplicaciones y agentes de IA utilizando servicios como AWS Bedrock, Microsoft Azure AI y Google Cloud Vertex AI. La apuesta no es solo por el acceso a la infraestructura, sino por la creación de soluciones propias.

Capacidad sin límites y un cambio en la estrategia de las grandes tecnológicas

Capacidad sin límites y un cambio en la estrategia de las grandes tecnológicas

A pesar de las presiones en los precios de los componentes y la escasez global, los gigantes como Microsoft, Amazon y Google siguen invirtiendo agresivamente en la expansión de su capacidad de cloud. Incluso, una parte significativa de esta nueva infraestructura se está destinando a cargas de trabajo internas de IA, reflejando una demanda interna considerable y una estrategia de ‘autoconsumo’ que podría modificar el panorama del mercado.

Las previsiones de gasto de capital de las compañías son firmes, y podrían incluso aumentar. Aunque las expectativas de los inversores son elevadas, la demanda subyacente parece sólida, lo que sugiere que los pronósticos de crecimiento se mantendrán, al menos por ahora. UBS mantiene una visión constructiva del sector, considerándolo un entorno favorable para las empresas que se beneficien de la creciente demanda de computación impulsada por la IA.

La realidad, sin embargo, es que los inversores podrían estar un poco ahead of the curve. La demanda real, por el momento, no ha alcanzado el fervor especulativo que se observa en los mercados. Pero, en fin, la capacidad de respuesta de los proveedores de cloud a esta nueva ola de demanda es, sin duda, la clave para el futuro.