Cramer apuñala a penn: vende ya, el juego online se desploma

Jim cramer acaba de firmar la sentencia de muerte de PENN Entertainment en directo. El gurú de CNBC no se anduvo con eufemismos cuando un inversor le pidió un plan de salida: «Vende, vende, vende», gritó ante las cámaras. Su diagnóstico es brutal: el negocio del juego en línea «no va a ninguna parte» y la casa de apuestas está atrapada en un pozo sin fondo.

La estrella de las apuestas deportivas se apaga

Hace apenas dos años, PENN cotizaba por encima de 120 dólares y soñaba con devorar el mercado de los sportsbook. Hoy ronda los 5 USD y su capitalización se ha desplomado un 95 %. La ruptura con ESPN en agosto pasado fue el primer baldazo de agua fría: la alianza prometía tráfico masivo, pero terminó en un divorcio silencioso que dejó a la compañía sin el megáfono mediático que necesitaba para competir contra DraftKings y FanDuel.

Los números del tercer trimestre confirmaron la hemorragia. PENN perdió 0,72 USD por acción cuando Wall Street esperaba un rojo de 0,36 USD. Los ingresos online crecieron apenas un 3 % interanual, una cifra ridícula en un sector que, hasta hace meses, se expandía a doble dígito. La deuda neta supera los 2.900 millones y el margen Ebitda se estancó en el 18 %, lejos del 25 % que presumían los analistas más optimistas.

El fondo Invesco Small Cap Value, que apostó por PENN en 2023, acaba de tirar la toalla. En su carta a inversores reconoce que ve «mayor potencial alcista y menor riesgo» en compañías de inteligencia artificial. La traducción: han cortado pérdidas y han migrado el capital hacia donde fluye el dinero de verdad.

Cramer redacta el epitafio del sector

Cramer redacta el epitafio del sector

La frase lapidaria del presentador resume el sentimiento generalizado: «No nos importa de dónde viene la acción, sino a dónde va. Y PENN no va a ninguna parte». El mismo día del zasca televisivo, los flujos de ETFs de gaming registraron salidas por 42 millones, la cifra más alta desde junio.

¿Qué queda a los atrapados? Un valle de lágrimas. Las ventas a pérdida fiscal pueden mitigar el daño, pero el mercado ya ha votado: las apuestas online han pasado de ser el juguete favorito de los fondos de crecimiento a un activo tóxico que ni los value tocan.

El mensaje es claro: en la nueva correlación de fuerzas, el cash quema y la deuda pesa. PENN ha perdido la partida. El botón de «sell» es el único as que queda en la baraja.