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Cramer hunde a carnival y solo salva a viking: el crucero que resiste la tormenta

Jim Cramer acaba de lanzar un jarro de agua fría sobre el sueño post-pandemia de los cruceros. Mientras Wall Street dibuja sonrisas en los gráficos de Carnival Corporation (CCL) antes de sus resultados del viernes, el gurú de CNBC corta por lo sano: Viking es el único barco que no se hunde.

La estrella de mad money desecha carnival y royal caribbean

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En la última sesión de su club de inversores, Cramer fue implacable. Un miembro le preguntaba si mantener, vender o comprar más CCL y RCL. Su respuesta fue un 'sell' velado con guante de seda: «Solo recomiendo Viking». La razón, dijo, es que sus barcos operan con márgenes superiores y rutas que la crisis geopolítica o los precios del combustible tocan poco. Lo que nadie cuenta es que Viking no cotiza: el retail queda fuera de esa tabla de salvación.

El comentario cae en un momento delicado. Carnival presenta números este viernes y los analistas se pelean por ver despegar el 'value vacation' que promete la compañía. Pero Cramer recuerda que el barril de gasóleo marina no da tregua y que, en su opinión, la etiqueta 'low cost' ya no basta para compensar el riesgo operativo. A pesar del optimismo general, el valor ha perdió un 20 % desde enero y los hedge funds siguen reduciendo posiciones.

La estocada final llega cuando compara el sector con un par de acciones de inteligencia artificial que, según sus fuentes, pueden doblarse en tres años. La moraleja es clara: el cuero cabelludo del crucerista ya no seduce a los inversores growth. Si buscas un lugar donde cobijar el dinero, advierte, mira a la bahía de los algoritmos, no a la cubierta de los barcos.

Carnival puede deslumbrar mañana con unos resultados mejores de lo previsto, pero la firma de Cramer ya ha hundido la historia. Y en el mercado, cuando el relato se rompe, el precio se hunde antes que el barco.