Cramer pide cautela con berkshire hathaway: ‘no toques nada hasta dentro de un año’
Jim Cramer acaba de poner el freno a los inversores que quieren una respuesta rápida sobre Berkshire Hathaway. Su consejo: ni compres ni vendas, aguanta doce meses. La advertencia llegó tras una pregunta en directo sobre si las ventas filantrópicas de acciones podrían presionar al cotizado. El presentador de CNBC se detuvo, suspiró y soltó: «Wow, te has colado en algo interesante». Después, la sentencia: «Es una empresa de largo plazo y largo plazo significa, al menos, un año».
El fondo de la cuestión: regalos millonarios que salen del balance
Lo que inquieta al caller y, ahora, a Cramer es el ritmo al que Warren Buffett dona acciones B a fundaciones cada verano. Desde 2006 ha regalado más de la mitad de su paquete, unos 50.000 millones de dólares, y prometió llegar al 99 %. Cada julio se libera un tranche que las ONGs suelen vender en seguida para convertir en liquidez sus proyectos. La duda: ¿qué pasaría si, en un mercado ya tembloroso, esas ventas se suman a la retirada de compradores institucionales?
El propio Cramer lo reconoce: «Espero que sigan siendo abiertos con lo que poseen para que podamos juzgar mejor». Traducción: sin saber cómo evoluciona la cartera de seguros, el ferrocarril BNSF o la veintena de ‘elephants’ que Buffett prometía cazar, cualquier proyección es adivinanza.

Por qué un año es la clave
El conglomerado cerró 2023 con 168.000 millones en cash y equivalentes. Buffett lleva dos años sin encontrar ‘el monstruo’ a precio razonable. Mientras, la rentabilidad por acción se estanca y el buyback solo se activa cuando B cotiza por debajo del 1,3 veces valor contable. El reloj de los doce meses empieza ahora porque en la junta de mayo de 2025 se sabrá: a) si Greg Abel, el heredero, se estrena con una gran adquisición; b) si se eleva el umbral de recompra; c) si los seguros de riesgos catastróficos siguen sin eventos multimillonarios. Sin esas piezas, apostar a ciegas es jugar al póker sin ver las cartas.
La ironía: mientras Cramer pide paciencia, analistas de bancos europeos rebajan su precio objetivo. El consenso apunta a 485 $ por acción B, apenas un 8 % de upside. La moraleja del veterano: espera, observa y, sobre todo, no te dejes llevar por el FOMO.