Eastman chemical despierta: su fuerza relativa salta al 72 y acecha el escape
El polígono industrial de Kingsport lleva meses en silencio, pero ayer el ticker EMN dibujó un sprint del 6% en el indicador que los managers miran primero: el Rating de Fuerza relativa de IBD acaba de trepar al 72. No es un simple número; es la advertencia de que el valor ya no se arrastra y empieza a correr por delante del 68% del mercado.

La línea de los 50 días se convierte en trampolín
La acción recuperó la media móvil de 50 sesiones la semana pasada y ahora dibuja un cuña de siete días cuyo techo está en 83,47 dólares. El volumen sigue siendo mezquino, pero el patrón es clásico: un cierre por encima de ese nivel con contrato por encima de la media podría disparar ordenes de rotación de los fondos de químicos especializados.
El problema está en los fundamentales. Eastman cerró el último trimestre con ventas y beneficio en rojo y el consenso de FactSet anticipa otro descenso de dos dígitos cuando presente el 23 de abril. La compañía lleva tres años exprimiendo margen con recortes de costes, pero la demanda de plásticos técnicos para automoción y electrónica sigue plana.
Aún así, dentro del grupo Chemicals-Plastics, Eastman ya no es el último de la clase: ostenta el puesto 7 frente a 19 pares. Por delante, Core Molding Technologies yAvient han multiplicado por tres su PER forward, mientras Dow se apalanca en etileno barato del Golfo. La pregunta es si EMN puede recortar distancia antes de que el precio de la nafta se dispare en verano.
El rating de 72 no garantiza nada: históricamente solo los valores que superan el 80 en la fase de despegue repiten rallys de +40%. Pero Eastman ya no es un cadáver sobre el 50 días; es un nombre que los algoritmos de momentum empiezan a etiquetar como “watch close”. Si el breakout falla, el soporte queda en 77,5 dólares. Si lo rompe con ganas, el siguiente objetivo es el máximo anual en 95. La química, al fin, empieza a oler a napalm en vez a solvente.